La noticia por parte de la Diputación de Cádiz sobre la no necesidad de derribar el Pabellón Municipal de Deportes de Puerto Real ha tenido diferentes reacciones por parte de la ciudadanía. Muchas de esperanza por recuperar una instalación que, en sus días punta, alcanzaba una cifra superior a los nueve trabajadores en la misma. Otras no eran tan optimistas ante un anuncio que suena a campaña electoral.
De hecho, fue el propio Ente Provincial el que comunicó a los medios la noticia. Ni una palabra del Ayuntamiento, en otra muestra más de la desidia con esta instalación histórica, y que viene a sumar a desidia de la Concejala de Deportes, Virginia Mena, con todo cuestiones deportivas de todo tipo hasta hace unos meses, cuando ha empezado a recibir deportistas y reunirse con clubes… porque los había tenido abandonados.
Al nuevo estudio que ha encargado la Diputación Provincial de Cádiz cuyo valor alcanza los 1,2 millones de euros (impuestos incluídos) habrá que, posiblemente, añadirle unos 3 millones de euros más, que son los que tendrá que buscar el Consistorio, según ha podido saber este periódico.
La Diputación buscó al Ayuntamiento
Se sabe y se conoce que la postura del Ayuntamiento con respecto al deporte y a la reapertura del Pabellón es tibia. Tanto es así que fue la propia Diputación la que, a instancias de un conocido puertorrealeño, fue la que se interesó por una de las instalaciones con más solera de la Bahía de Cádiz.
Lo hizo a través de Javier Vidal, Vicepresidente Segundo de la Diputación y miembro de La Línea 100×100. Una persona que ha recorrido palmo a palmo la geografía baloncestística de Cádiz. No obstante, tuvo puestos de responsabilidad en la Unión Linense Baloncesto, un club ahora de referencia.
La Gala de la FAB Cádiz celebrada en Alcalá de los Gazules en Septiembre de 2025 fue el detonante. Allí, mientras Javier Pizarro (Alcalde de Alcalá -del PSOE-) pedía a la Diputación todo lo necesario para una nueva instalación cubierta en su término municipal. Un puertorrealeño ilustre hacía lo propio, dadas las circunstancias.
Benjamín Jiménez, conocido árbitro de la ACB hasta esta temporada e ilustre del baloncesto gaditano, fue el encargado de pedir, micro en mano y en conversaciones privadas posteriores -se dijeron más cosas que mejor no contar-, que había que hacer algo por recuperar el pabellón. Que aquellos niños, reconocidos como campeones de andalucía Minibasket del pasado año, debían tener la oportunidad de pisar el parqué que, en los años ochenta, pisaron algunos como Sabonis, Petrovic, Martín, Corbalán o, más recientemente, un tal Luka Doncic antes de explotar definitivamente en estrella de la NBA.
De allí salió el compromiso de Javier Vidal, que no dudó, semanas después, en visitar con los técnicos la instalación. Una muestra más de que, el deporte puertorrealeño sigue cuidándose de sí mismo ante años de abandono por parte del Ayuntamiento de Puerto Real.

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