La contaminación lumínica se está convirtiendo en una problemática en auge que estos días impedirá la observación de las Perseidas en muchos sitios de España. La noche es cada vez más luminosa debido al exceso de iluminación artificial y a la instalación incorrecta de farolas y luminarias que lanzan al cielo parte de la energía luminosa que emiten.

La contaminación lumínica es la iluminación nocturna excesiva o innecesaria. Esta conlleva derroche de energía y de dinero, además de afectar al ciclo biológico natural de los seres vivos. Por ello, desde EQUO queremos concienciar de las graves consecuencias que tiene para nuestra salud.

En Puerto Real, en palabras de María Merello concejala delegada de medio ambiente, “aquí se cumple la normativa, y aunque haya personas que les pueda resultar insuficiente la iluminación en algunas zonas como por ejemplo el borde litoral, desde EQUO recordamos que la contaminación lumínica amenaza a las especies sensibles a la luz y a sus hábitats, altera los ecosistemas y afecta negativamente a la biodiversidad, destruyendo los paisajes nocturnos.”

Continúa diciendo, “también afecta drásticamente a la observación de nuestras estrellas. En España, cerca del 70% de la población ya ha perdido ya la posibilidad de ver la vía láctea desde sus lugares de residencia.”

Por todo ello, consideramos necesario el desarrollo de una normativa estatal y autonómica para proteger el cielo nocturno y actuar contra la contaminación lumínica. Abogamos por la adopción de medidas dirigidas a prevenir, minimizar y corregir los efectos de la dispersión de la luz artificial hacia el cielo nocturno, así como a preservar las condiciones naturales de oscuridad, en beneficio de los ecosistemas nocturnos en general. Otras medidas podrían ser la mejora de las luminarias en vías, autovías, calles…. minimizando su impacto lumínico o sustituir los focos ineficientes por lámparas tipo LEDs o menos contaminantes.

FUENTE: EQUO Puerto Real

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