La magia de los Reyes Magos volvió a adueñarse de Puerto Real en una jornada inolvidable que llenó las calles de ilusión, emoción y participación ciudadana. Melchor, Gaspar y Baltasar recorrieron el municipio acompañados por miles de vecinos y vecinas que no quisieron perderse una de las citas más esperadas del calendario festivo.
La jornada comenzó desde primera hora de la mañana con un marcado carácter humano y solidario. Sus Majestades visitaron el Hospital Universitario de Puerto Real, donde protagonizaron uno de los momentos más emotivos del día al sorprender a Juan García Guerrero, el querido “Tío de la Trompeta”.

Al conocer que este año no podría cumplir con su tradicional cita de la noche de Reyes debido a su ingreso hospitalario, los Reyes decidieron adelantarse y acudir personalmente para transmitirle ánimo, cariño y gratitud por toda una vida repartiendo ilusión. Un gesto muy celebrado por familiares, personal sanitario y representantes municipales, entre ellos la alcaldesa Aurora Salvador y la concejala de Fiestas Nazaret Ramírez, que quisieron acompañar este homenaje tan especial.
La mañana continuó con las tradicionales visitas a la Residencia Alzheimer Las Canteras de AFANAS y a la Residencia de Ancianos y Ancianas Joaquina de Vedruna, donde los Reyes repartieron regalos, sonrisas y palabras de afecto entre residentes y profesionales.

Ya por la tarde, la expectación se trasladó a la Puntilla del Muelle con el ya emblemático aterrizaje en helicóptero de Sus Majestades, posible gracias a la colaboración de la Policía Nacional y sus pilotos, cuya labor fue agradecida públicamente por las autoridades locales. Tras ser recibidos por una multitud entusiasta, los Reyes se dirigieron al Centro Administrativo Municipal, desde cuyo balcón saludaron a la ciudadanía y dieron paso a la esperada Cabalgata de la Ilusión.
El desfile estrenó recorrido, con salida desde la Ribera del Muelle y final en la Plaza de Jesús, e incluyó seis carrozas temáticas, charangas, grupos de animación y numerosas sorpresas. A lo largo del itinerario se desarrollaron distintos espectáculos anunciados previamente, como la suelta de globos en la Ribera del Muelle y en la calle Sagasta, cañones de confeti en la Plaza y un cañón de nieve acompañado de un espectáculo de luces, que despertaron el entusiasmo del público infantil y adulto.

Dentro del cortejo destacaron los gigantes cabezudos de los Tres Reyes Magos con reparto de regalos, el grupo de animación La Danza del Sur de Rocío Tenorio y la charanga “Grupo Musical de Cádiz”, que pusieron ritmo y color a la tarde.
Uno de los aspectos más valorados de esta edición fue la apuesta por la inclusión, con la habilitación de cuatro zonas específicas: un tramo sin sonido, un espacio sin esperas, otro adaptado para personas con movilidad reducida y un punto con caramelos sin azúcar, garantizando así que todas las familias pudieran disfrutar del evento en igualdad de condiciones.

La presencia de Juan, el Tío de la Trompeta, estuvo muy presente durante toda la jornada. Aunque ausente físicamente, su espíritu recorrió las calles de la Villa gracias al cariño de vecinos y vecinas que quisieron rendir homenaje a quien ha despertado durante décadas la mañana de Reyes en Puerto Real.
La intensa jornada concluyó con las últimas visitas de Sus Majestades al Hogar de las Hermanas Filipenses y a la Residencia de Asprodeme, poniendo el broche final a un día cargado de emociones.
Desde el Ayuntamiento de Puerto Real se ha querido agradecer la implicación de la plantilla municipal, la Asesoría Carrión, la Asociación Portorrealeña de Reyes Magos y Personajes de la Navidad, la Asociación de Comerciantes, entidades colaboradoras, empresas participantes y cuerpos de seguridad, cuya coordinación y esfuerzo hicieron posible una Cabalgata de Reyes extraordinaria, inclusiva y profundamente humana.





