El Salón de Plenos del Ayuntamiento ha sido escenario de una reunión que la alcaldesa de la ciudad, Elena Amaya, ha mantenido con empresas auxiliares de Navantia radicadas en Puerto Real.

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La alcaldesa convocó, por iniciativa propia, a más de una decena de empresarios, mostrándoles su interés por ayudar en la mejora de las condiciones en las que estas firmas, y en consecuencia sus correspondientes plantillas, encaran el futuro próximo en el sector naval.

En el encuentro se puso de manifiesto la necesidad de que las empresas auxiliares salgan de la incertidumbre en la que se encuentran actualmente ante la carga de trabajo prevista. Hay que considerar que el sector naval debe estar en un proceso permanente de ajuste si quiere conseguir una posición competitiva en un mercado de fuerte competencia internacional, y está sometido a ciclos productivos importantes, lo que dificulta la creación y mantenimiento de puestos de trabajo estables.

No en vano, y sólo en la factoría de Puerto Real, la industria auxiliar ha alcanzado, en los picos de producción, los 13.000 puestos de trabajo, mientras que la actualidad rondan los 2.000 trabajadores. Esta fluctuación impide, como es lógico, que los empresarios otorguen estabilidad a la plantilla, que pasa a engrosar las listas del paro y repercute gravemente la economía local en todos los sectores.

Consciente de que “no se puede acabar con la precariedad laboral si no se garantiza una actividad continua en el sector, vital para Puerto Real y toda la Bahía de Cádiz”, la alcaldesa de la ciudad, Elena Amaya, abordará esta cuestión en Madrid con la responsable del Ministerio de Hacienda.

En esta próxima cita, que ya ha sido solicitada y que se espera se desarrolle pronto, la Regidora local reclamará que, tal y como establece la Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, en su artículo 99, (pulsar para ver en BOE) Navantia haga lo posible por dividir en lotes el objeto del contrato, “para permitir que haya trabajo para todas las pequeñas y medianas empresas de la zona, que no pueden licitar si los contratos se agrupan en grandes bloques, y al final se adjudican a importantes corporaciones, mermando la repercusión positiva en Puerto Real y en la Bahía de Cádiz en general”.

Asimismo, la alcaldesa pretende trasladar la importancia de la apuesta política por la industria naval: “hablamos de unos productos con complejidad y precio elevados, por lo que en gran parte el éxito o fracaso de esta industria se ve influenciado por las medidas de apoyo que el Estado adopte”, asegura Elena Amaya. Este apoyo, según la alcaldesa, debe pasar por que, en esta ocasión, desde el propio Estado se dé prioridad a los astilleros del Sur frente a los gallegos, ya que “ambos están igualmente preparados para los encargos que les han sido asignados a los del Norte”.

Por último, insistirá en la formación continua para mejorar las competencias de los trabajadores que permanecen en este sector: “sólo así se podrá permitir el mantenimiento de sus empleos y dotarles, además, de unas aptitudes que faciliten la realización de un trabajo que necesita de un mayor nivel de cualificación”.

FUENTE: Ayto. de Puerto Real

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