46 millones de euros. Un documento de 772 páginas. Y una pregunta que toda la ciudadanía debería poder responder: ¿qué cambia ahora para el ciudadano? Puerto Real Hoy pone luz y desgrana el presupuesto del Ayuntamiento de la Villa ratificado el pasado jueves.
El pasado 28 de mayo, el Ayuntamiento de Puerto Real aprobó sus presupuestos para 2026, los cuales fueron ratificados el pasado día 23 de Junio. Para quienes no siguen de cerca la política municipal, la noticia puede sonar técnica y lejana. No lo es. Un presupuesto municipal es, en el fondo, la respuesta a una sola pregunta: ¿en qué va a gastar el Ayuntamiento el dinero que recauda de los vecinos y vecinas? Y en el caso de Puerto Real, la respuesta de este año es muy distinta a la de los tres anteriores.
Primero, lo básico: ¿qué es exactamente un presupuesto municipal?
Piénsalo como el plan de cuentas de una empresa o de tu propia casa, pero de un municipio. Cada año, el Ayuntamiento tiene que calcular cuánto dinero va a ingresar — por impuestos, por transferencias del Estado, por tasas — y decidir en qué lo va a gastar. Si los ingresos y los gastos cuadran, el presupuesto está «nivelado» y puede aprobarse. Si no cuadran, hay un problema.
Lo que no puede hacer un ayuntamiento español, a diferencia de un gobierno central, es aprobar un presupuesto con déficit inicial. La ley lo prohíbe. Por eso el presupuesto de Puerto Real de 2026 arranca con ingresos y gastos exactamente igualados: 46.248.561 euros por cada lado.
Ese dinero no es una bolsa que el Ayuntamiento tiene guardada. Es una previsión de lo que entrará a lo largo del año y de cómo se irá gastando mes a mes, partida por partida, con controles internos y externos permanentes.
¿Por qué es importante que sea «un presupuesto propio»?
Porque Puerto Real llevaba tres años sin tenerlo. Desde 2023, el municipio ha funcionado con el mismo presupuesto aprobado ese año, prorrogado automáticamente para 2024 y luego para 2025. Eso es legal, pero tiene consecuencias muy concretas para la vida municipal.
Cuando un presupuesto se prorroga, todo queda congelado tal como estaba: los mismos servicios, los mismos contratos, las mismas partidas, los mismos importes. No se pueden crear nuevas inversiones. No se pueden actualizar contratos que han quedado obsoletos. No se puede responder a las necesidades que han ido surgiendo. Es como intentar gestionar una ciudad de 2026 con el plan de 2023.
El resultado es una acumulación silenciosa de problemas: servicios que se quedan cortos, instalaciones que se deterioran sin que haya dinero para repararlas, empresas municipales que prestan servicios a un precio que no cubre sus costes, y proyectos que no pueden arrancar porque no tienen partida presupuestaria.
Aprobar un presupuesto propio en 2026 desbloquea todo eso. No lo resuelve de golpe — tres años de congelación dejan marca —, pero abre la puerta.
¿De dónde viene el dinero?
De tres grandes fuentes, más o menos iguales entre sí.
La primera son los impuestos municipales propios: el IBI (el impuesto sobre los inmuebles, que paga cada propietario de un piso, local o terreno), el impuesto de vehículos, el de actividades económicas, el de plusvalía cuando se vende un inmueble y el de construcciones cuando se hace una obra. En total, 21,6 millones de euros.
La segunda es el dinero que llega del Estado y de la Junta de Andalucía: la llamada Participación en Tributos del Estado (PTE) y la participación en los tributos autonómicos (PATRICA). Juntas suman más de 18,9 millones de euros. Esto es dinero que el Estado central y la Junta recaudan a nivel nacional y luego distribuyen entre los municipios según su población y otros criterios. Puerto Real, con 42.000 habitantes, recibe su parte.
La tercera son las tasas y otros ingresos propios: lo que se cobra por licencias de obra, por ocupar la vía pública con una terraza, por el mercadillo, por el mercado municipal, por los exámenes de oposición o por cualquier otro servicio con precio establecido. Suman 3,4 millones de euros.
Lo que esto revela — y es un dato importante — es que el Ayuntamiento de Puerto Real depende casi en un 44% de transferencias de otras administraciones. Casi la mitad del presupuesto no lo decide el municipio: llega de Madrid y de Sevilla. Si esas transferencias se retrasan, se reducen o se condicionan, el Ayuntamiento tiene un problema inmediato.
¿Y en qué se gasta?
Básicamente en cuatro cosas, por orden de importancia.
Pagar a las personas. Los sueldos de todos los empleados municipales — policías locales, técnicos, administrativos, trabajadores sociales, personal de servicios — suman 16,4 millones de euros. Es el 35% del presupuesto.
Pagar los servicios que reciben los vecinos. Esta es la partida que más ha crecido y la que más debate ha generado: 16,8 millones de euros para todo lo que el Ayuntamiento contrata o paga a terceros para que funcionen los servicios urbanos. La limpieza de las calles, el mantenimiento de parques y jardines, la limpieza de colegios y dependencias municipales, el transporte, los seguros, los suministros. Gran parte de esto lo presta la empresa municipal GEN, cuyo coste real no se reflejaba bien en los presupuestos anteriores. Este año sí.
Pagar las transferencias y obligaciones con otras entidades. 4,7 millones de euros para las aportaciones al Consorcio de Residuos Bahía de Cádiz, las ayudas a asociaciones y entidades sociales, y otros compromisos institucionales.
Invertir y pagar deuda. 4,4 millones en obras e inversiones nuevas, y 3,05 millones en devolver la deuda que el Ayuntamiento tiene con los bancos. La deuda viva del municipio a cierre de 2025 era de 51,9 millones de euros, y cada año se amortiza una parte.
El gran salto: los servicios urbanos que no se actualizaban desde hace una década
El titular más llamativo del presupuesto de 2026 es el aumento de 5,6 millones de euros en la partida de servicios. Para entender por qué, hay que saber cómo funciona la prestación de servicios en Puerto Real.
El Ayuntamiento no tiene su propia brigada de limpieza viaria ni su propio equipo de jardinería. Desde hace años, estos servicios los presta GEN, el Grupo Energético de Puerto Real, una empresa que es íntegramente propiedad del Ayuntamiento. GEN factura al municipio por esos servicios, y el Ayuntamiento le paga.
El problema es que los precios que el Ayuntamiento pagaba a GEN llevaban años sin actualizarse. El servicio de limpieza viaria tenía el mismo precio desde 2020, y el pliego de condiciones que lo regula es de 1998 — cuando Puerto Real tenía 33.000 habitantes, no 42.000. El mantenimiento de zonas verdes llevaba congelado desde 2019, con una superficie a mantener que en la práctica se ha cuadruplicado desde entonces. La limpieza de colegios y dependencias tenía precios fijados para el período 2020-2024, sin que se actualizaran los salarios del personal a pesar de que el Salario Mínimo Interprofesional subió un 61% desde que se fijaron esas tarifas.
El resultado era paradójico: GEN prestaba los servicios, pero perdía dinero haciéndolo. El Ayuntamiento recibía los servicios, pero los pagaba a un precio artificialmente bajo. Las pérdidas de la empresa municipal las acababan pagando, en último término, los propios vecinos y vecinas de forma diferida.
El presupuesto de 2026 regulariza todo esto. Los contratos se actualizan al coste real. Y de paso, se amplía la cobertura: la limpieza viaria pasará de tener 34 operarios a 57, se incorporará un servicio de atención de incidencias las 24 horas, y la superficie de parques y jardines que se mantiene activamente se incrementará de forma significativa.
¿Cuándo se nota todo esto? El problema del tiempo
Aquí viene la parte más importante para entender qué puede pasar realmente en 2026, y cuándo.
El presupuesto se aprobó el 28 de mayo, fue ratificado el 23 de Junio, aunque no entrará en vigor hasta su publicación en el BOP. Eso significa que cuando entró en vigor, el año ya llevaba cinco meses andando. Un presupuesto que se aprueba en mayo no tiene doce meses por delante: tiene siete. Todo lo que implique licitaciones, concursos públicos, adjudicaciones de contratos o inicio de obras necesita tiempo —semanas o meses de trámites— antes de que haya un solo euro ejecutado.
Esto afecta especialmente a las inversiones. Los 4,4 millones en obras e inversiones son la parte más visible del presupuesto para la ciudadanía, pero también la más lenta de ejecutar. Una obra pública tiene que pasar por un proyecto técnico, una aprobación, una licitación pública, un período de ofertas, una adjudicación, la firma del contrato y, solo entonces, el inicio de los trabajos. En el mejor de los casos, ese proceso lleva varios meses. En la práctica, hay proyectos que se aprueban en un ejercicio y se ejecutan en el siguiente.
Hay además un condicionante adicional que el propio Ministerio de Hacienda ha impuesto: una parte de los ingresos previstos — en concreto, 2,28 millones de euros vinculados al incremento de la Participación en Tributos del Estado — no puede gastarse hasta que el Gobierno central apruebe una norma legal que lo habilite. Eso afecta a determinadas partidas de inversión que dependen de esa financiación. Hasta que llegue esa norma, ese dinero existe sobre el papel pero no puede moverse.
Dicho todo esto, los gastos corrientes — los sueldos, los servicios, las transferencias — sí empiezan a ejecutarse de inmediato desde la aprobación del presupuesto. La actualización de los contratos de limpieza y zonas verdes, la dotación para mantenimiento de edificios, el fondo de contingencia: todo eso está disponible ya. El impacto en el día a día del municipio puede empezar a notarse enseguida; el impacto en las obras, algo más tarde.
¿Qué puede cambiar en Puerto Real a lo largo de 2026?
Con toda la información del expediente sobre la mesa, estas son las cosas que, si el presupuesto se ejecuta según lo planificado, debería poder ver la ciudadanía:
Más operarios en las calles. El servicio de limpieza viaria pasará de 34 a 57 trabajadores directos, lo que debería traducirse en calles más limpias y en una respuesta más rápida ante incidencias.
Más superficie de parques y jardines mantenida activamente, con más personal y mejor equipamiento.
Reparaciones en colegios y edificios municipales que llevan años esperando. Los 125.000 euros para mantenimiento de centros educativos y los 830.000 euros de inversión en edificios no dan para rehabilitar todo lo que necesita rehabilitación, pero son más de lo que había.
Actuaciones en las calles: el millón cincuenta mil euros en reposición de infraestructuras viarias y el medio millón del plan de mantenimiento de viales deben traducirse en reparaciones de pavimento y mejoras en la red de calles, si los procesos de licitación avanzan con agilidad.
Y por debajo de todo esto, algo más difícil de ver pero igual de importante: la deuda del municipio seguirá bajando. Los 3,05 millones destinados a amortización son dinero que no genera ningún servicio visible para nadie, pero que reduce el lastre financiero que el Ayuntamiento arrastra y que condiciona todo lo demás.
Aprobar el presupuesto no es lo mismo que ejecutarlo
Un presupuesto aprobado es una autorización para gastar, no una garantía de que se gastará. A lo largo del año, la Intervención municipal — la figura que actúa como fiscalizador interno de las cuentas — vigilará que cada euro se gasta donde dice que se gasta, con los controles legales necesarios y dentro de los límites fijados.
Si los ingresos previstos no llegan — porque la recaudación de impuestos falla, porque el Estado no transfiere lo previsto, porque aparece un gasto inesperado —, habrá que ajustar. El Fondo de Contingencia de 431.656 euros está precisamente para eso: absorber imprevistos sin que el resto del presupuesto se desmorone.
Lo que el presupuesto de 2026 representa, en definitiva, no es una promesa de que todo va a arreglarse de golpe. Es la herramienta que hace posible intentarlo. Después de tres años con las manos atadas por un presupuesto prorrogado, el Ayuntamiento de Puerto Real vuelve a tener un plan propio, actualizado y con dotación suficiente para los servicios que la ciudad necesita. Lo que venga después depende de cómo se ejecute.
TOTAL PRESUPUESTO
46.248.561 € — el mayor de la historia del municipio y un 26,8% más que en 2025
LO QUE ENTRA
- 20.482.642 € — Impuestos propios (IBI, vehículos, plusvalía, IAE, obras)
- 20.481.510 € — Transferencias del Estado y la Junta de Andalucía
- 3.420.438 € — Tasas y precios públicos (licencias, mercados, terrazas…)
- 537.372 € — Intereses bancarios y rendimientos patrimoniales
LO QUE SALE
- 16.804.960 € — Servicios urbanos (limpieza, jardines, mantenimiento…)
- 16.478.500 € — Nóminas del personal municipal
- 4.713.778 € — Transferencias (Consorcio Residuos, entidades sociales…)
- 4.440.667 € — Inversiones en obras y equipamientos
- 3.053.000 € — Devolución de deuda
- 431.656 € — Fondo de emergencia e imprevistos
- 285.000 € — Intereses de la deuda
INVERSIONES DESTACADAS
- 1.050.000 € — Reposición de infraestructuras viarias
- 830.230 € — Obras en edificios municipales
- 500.000 € — Plan de mantenimiento de viales
- 320.000 € — Climatización de dependencias municipales
- 400.000 € — Modernización tecnológica de la administración
MANTENIMIENTO CORRIENTE DE INSTALACIONES
- 386.445 € — Reparación de edificios (colegios, centros sociales, dependencias)
- 151.300 € — Reparación de infraestructuras viarias
- 48.821 € — Reparación de maquinaria e instalaciones técnicas
CIFRAS QUE DAN CONTEXTO
- 51.897.600 € — Deuda viva del Ayuntamiento a 31 de diciembre de 2025
- 11.851.789 € — Ahorro neto municipal (capacidad de generar recursos propios)
- 3 años — Tiempo que llevaba sin aprobarse un presupuesto propio
- 42.527 — Habitantes de Puerto Real en 2025 (INE)

Marcar como fuente preferida




