La publicación realizada por Adelante Andalucía en redes sociales reivindicando como un logro propio la redacción del proyecto para el paseo peatonal y zona recreativa de la calle Proa ha despertado críticas tras comprobarse que la iniciativa ya fue diseñada y presentada públicamente por el Ayuntamiento de Puerto Real en 2015.
El origen de la polémica se encuentra en una subvención de 9.000 euros concedida por la Diputación Provincial de Cádiz dentro del Plan Integral de Transición Ecológica 2025, destinada a financiar la redacción del proyecto básico y de ejecución para la recuperación de los terrenos situados junto a la calle Proa, en la barriada Río San Pedro.
Mientras el Ayuntamiento ha informado institucionalmente sobre la elaboración del documento técnico, ha sido Adelante Andalucía quien ha tratado de capitalizar políticamente la actuación en sus perfiles sociales, presentándola como una iniciativa impulsada por el actual gobierno municipal.
Sin embargo, echando la vista atrás en la hemeroteca de Puerto Real Hoy demuestra que el proyecto ya fue anunciado oficialmente en 2015 por la entonces alcaldesa Maribel Peinado.
Un proyecto prácticamente idéntico
La propuesta presentada hace once años contemplaba la transformación de los terrenos liberados tras la construcción del segundo puente sobre la Bahía de Cádiz en un gran espacio de ocio y esparcimiento para los vecinos del Río San Pedro.

Entre las actuaciones previstas figuraban zonas verdes, espacios deportivos, áreas infantiles, circuitos para actividades al aire libre, zonas para mascotas, caminos peatonales y la recuperación ambiental del entorno.
Muchos de esos elementos vuelven a aparecer ahora en el proyecto que el Ayuntamiento ha redactado gracias a la ayuda provincial.
La comparación entre ambas iniciativas evidencia que la idea general, la ubicación y gran parte de los usos previstos ya estaban definidos desde hace más de una década.
Once años después, el proyecto sigue sobre el papel
Lo que sí ha cambiado es el tiempo transcurrido. Desde la presentación original hasta la actualidad han pasado más de diez años sin que la actuación se haya materializado.

Por ello, las críticas no se dirigen tanto a la redacción del proyecto como a la falta de avances reales sobre el terreno.
Vecinos de la barriada recuerdan que el espacio continúa sin desarrollar y consideran que la prioridad debería ser conseguir financiación para ejecutar las obras y no volver a presentar iniciativas ya conocidas.
La subvención financia la redacción, no la ejecución
Otro de los aspectos que genera debate es que los 9.000 euros concedidos por la Diputación no se destinan a construir ninguna infraestructura, sino exclusivamente a la elaboración del documento técnico.
Esto significa que, una vez redactado el proyecto, será necesario buscar nuevas fuentes de financiación para poder ejecutar las actuaciones previstas.
En este contexto, diversas voces cuestionan que Adelante Andalucía presente la actuación como un gran logro político cuando, en realidad, lo único que se ha conseguido hasta la fecha es actualizar o volver a redactar una propuesta que ya existía en los archivos municipales.
Más propaganda que resultados
La principal crítica que emerge tras el anuncio es que el actual equipo de gobierno parece más preocupado por apropiarse políticamente de proyectos históricos que por culminar actuaciones largamente demandadas por los vecinos.
Porque la realidad es que el parque de la calle Proa sigue sin existir, igual que ocurría cuando fue presentado por primera vez hace más de una década.
Y mientras Adelante Andalucía celebra en redes sociales la redacción de un nuevo documento, los vecinos del Río San Pedro continúan esperando que las promesas se conviertan algún día en obras.
La comparación entre el proyecto presentado por el Ayuntamiento de Puerto Real en 2015 y el ahora redactado gracias a una subvención de 9.000 euros de la Diputación Provincial revela una realidad difícil de obviar: la esencia de la actuación es prácticamente la misma.
Ambos diseños ocupan exactamente la misma parcela triangular situada junto a la calle Proa, nacida tras la reordenación viaria provocada por la construcción del segundo puente sobre la Bahía de Cádiz. En los dos casos se plantea la transformación de un espacio residual en un gran parque de uso público para los vecinos del Río San Pedro.
Las coincidencias son numerosas. Los dos proyectos incluyen amplias zonas verdes, caminos peatonales interiores, áreas para mascotas, espacios deportivos y zonas de convivencia. Incluso la distribución general del parque y la filosofía de conectar ocio, deporte y naturaleza son prácticamente idénticas.
La principal diferencia radica en el enfoque. El diseño de 2015 apostaba por una mayor presencia de equipamientos recreativos, como pista de skate, educación vial, merenderos, parque de aventuras o incluso un quiosco-bar. El proyecto actual reduce parte de esas instalaciones y potencia los elementos vinculados a la transición ecológica, incorporando huertos urbanos, calistenia, circuitos de orientación y una mayor densidad de vegetación.
Sin embargo, más allá de los matices técnicos, las imágenes evidencian que no se trata de una idea nueva, sino de una actualización de una propuesta que ya estaba planteada hace más de una década. La gran pregunta que surge tras observar ambos planos no es quién diseñó primero el parque, sino por qué once años después los vecinos del Río San Pedro siguen viendo proyectos sobre el papel mientras la actuación continúa sin ejecutarse.
Porque, a pesar de los cambios estéticos y conceptuales, hay algo que permanece inalterable desde 2015: el parque sigue sin existir.

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