La alcaldesa de Puerto Real, Aurora Salvador, ha comparecido públicamente junto a su equipo de gobierno para condenar los insultos y situaciones “inaceptables” que, según ha denunciado, ha sufrido en los últimos días un concejal del Ejecutivo municipal en un espacio público. La regidora ha apelado al respeto y a la convivencia democrática como pilares fundamentales de la vida institucional en la localidad.
Durante su intervención en la Casa Consistorial, Salvador señaló que los hechos trascienden el ámbito estrictamente político y afectan a valores esenciales como la humanidad y la dignidad personal. Según explicó, el edil fue increpado públicamente y se ha visto envuelto en otras circunstancias que, en su opinión, no contribuyen al clima de convivencia en Puerto Real.
Advertencia sobre la difusión de bulos y el clima de crispación
La alcaldesa advirtió de que en las últimas semanas se han difundido informaciones falsas y mensajes que, más allá de cuestionar decisiones políticas —algo que consideró legítimo en democracia—, buscan dañar personalmente a responsables públicos del Ayuntamiento de Puerto Real.
En este sentido, apuntó que parte de estas dinámicas “están siendo alentadas desde algún grupo político”, lo que, a su juicio, está generando un clima de rechazo y odio que sobrepasa los límites del debate democrático. Salvador subrayó que la crítica, la discrepancia y la fiscalización ciudadana forman parte del funcionamiento normal de las instituciones, pero remarcó que existe una línea que no debe cruzarse: el ataque personal, la difamación o el señalamiento fuera del ámbito institucional.
Asimismo, recordó que detrás de cada cargo público hay una persona y una familia que merece respeto, especialmente cuando los hechos se producen en la esfera privada o en presencia de menores.
Defensa de los mecanismos democráticos
La regidora insistió en que la democracia dispone de instrumentos suficientes para expresar el desacuerdo, como el voto, el debate público o la participación ciudadana. A su entender, la deshumanización, el acoso o la difusión de falsedades no fortalecen la democracia, sino que la debilitan y alimentan la polarización.
En su mensaje, hizo un llamamiento a la serenidad y a la reconciliación, defendiendo una política basada en el servicio público, el diálogo y la convivencia. “Antes que cargos o siglas, somos personas”, señaló.
Antonio Romero pide rebajar el tono en la vida pública local
Por su parte, el teniente de alcaldesa Antonio Romero respaldó las palabras de la alcaldesa y lamentó el clima de crispación que, según indicó, se está extendiendo en el ámbito político local. Expresó que muchos miembros del gobierno municipal han sentido cierta distancia con la etiqueta de “políticos” debido al rechazo social que determinadas conductas han generado hacia la actividad pública.
Romero reiteró que la crítica es imprescindible en democracia, pero rechazó los ataques personales y las situaciones de acoso ante familiares ajenos a la vida institucional. También mostró su preocupación por la difusión de “mentiras, bulos o datos distorsionados”, que, según afirmó, están configurando un discurso de odio que trasciende la institución y permea en la sociedad.
El teniente de alcaldesa reivindicó la identidad de Puerto Real como una ciudad “generosa, solidaria, empática y acogedora”, y apeló a ese espíritu para frenar la dinámica de enfrentamiento y recuperar el modelo de convivencia que, a su juicio, ha caracterizado históricamente al municipio.





