El Fondo para la Custodia y Recuperación de la Marisma Salinera -Salarte- y la Sociedad Española de Ornitología -SEO/BirdLife- han firmado un acuerdo de colaboración en el marco un proyecto “Saltpan Initiative” financiado por la Fundación MAVA, a través de BirdLife International, dirigido a la restauración y puesta en valor de los humedales costeros en la región mediterránea.

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En concreto, la iniciativa está enfocada en unos humedales peculiares como son las salinas, por conformar hábitats de gran interés para las aves, en particular para las especies migratorias.

En base a este acuerdo, la ONG gaditana se compromete a la realización de trabajos de mejora y conservación en la Salina La Esperanza, en el Parque Natural Bahía de Cádiz, para aumentar la superficie destinada a la nidificación de las especies de aves limícolas que se reproducen en esta salina situada en el término municipal de Puerto Real, así como a la promoción de su potencial turístico dentro de los valores de interés del Parque Natural. Para ello, se cuenta también con la colaboración de investigadores y docentes del Grupo de Conservación de Humedales Costeros de la Universidad de Cádiz, quienes llevan años trabajando con Salarte en el estudio, recuperación y puesta en valor de la marisma salinera y las salinas artesanales.

En este sentido, la Salina La Esperanza ha sido concebida desde su restauración por la UCA como un laboratorio natural para ayudar al mantenimiento de las aves. Se trata de la zona con mayor densidad de nidos de chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) del Parque Natural Bahía de Cádiz, con unas 250 parejas, que representan más del 70% de las parejas estimadas en el Parque Natural, siendo además una de las zonas más importante en toda España para este ave limícola. Precisamente, SEO BirdLife acaba de anunciar la elección de esta especie como “Ave del Año” 2019.

Aunque la Salina se encuentra restaurada y en funcionamiento, existen zonas aledañas en las que experimentar aumentando la superficie destinada a la reproducción de las cuatro principales especies de aves que se reproducen en ella: chorlitejo patinegro, avoceta, charrancito y cigüeñuela. En la zona seleccionada, el principal problema detectado es la ausencia de una adecuada regulación y manejo del agua, ya que se encuentra actualmente “a la marea”, así como el desgaste de los muros salineros, que produce episodios recurrentes de inundaciones de nidos en la zona.

Tras un diagnóstico inicial, ya se han realizado los primeros trabajos para aumentar la altura de los muros perimetrales -evitando así la inundación de los nidos-, y para rebajar y adecuar los muretes interiores en los que estas especies nidifican. El siguiente paso será sellar algunas cangrejeras, dragar una rienda, reducir la colmatación de las antiguas naves, aportar sustrato y microestructuras en coronación para propiciar el uso de muretes como área de reproducción y cría. Con la mejora en el control de los niveles de agua en la salina mediante pequeños periquillos o compuertas, se propiciará un manejo más eficiente en cuanto a niveles de agua, salinidad, y por ende, aumento de la biomasa y accesibilidad de alimento potencial de las aves.

Además de estas acciones de mejora directa de las estructuras de la salina y evaluar los resultados de reproducción, en el marco del proyecto se están redactando informes técnicos y se llevará a cabo un programa de voluntariado así como una jornada de divulgación y sensibilización de los valores de las salinas tradicionales para la diversificación de actividades –especialmente el ecoturismo- y establecer reuniones con agentes clave y entidades de gestión para incluir planes de manejo en la gestión de estas áreas protegidas.

FUENTE: Salarte

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