La Casa de la Juventud acogió la conferencia “El Carnaval silenciado. Del compromiso social a la represión fascista del 36”


El pasado viernes 17 de febrero tuvo lugar en la Casa de la Juventud de Puerto Real la conferencia “El Carnaval silenciado. Del compromiso social a la represión fascista del 36”, a cargo de Santiago Moreno Tello.

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Abrió el acto el vicepresidente del Ateneo, Pepe Pettenghi, quien presentó al conferenciante, historiador y miembro también del Ateneo. Hizo una breve nota biográfica, en la que destacó que Moreno es doctor en Historia, especializado en la Época Contemporánea y la Historia Social, que tiene en su haber muchas publicaciones relacionadas con el tema.

Es además coordinador de la revista de Historia “Ubi sunt?” y de los actos que se van a celebrar en Cádiz con motivo del 80º Aniversario de la prohibición del carnaval. Indicó Pettenghi que con este acto, el Ateneo explota su lado más memorialista, pero también el de la actualidad, por cuanto febrero es el mes del carnaval y nos anticipamos a los citados actos que han de celebrarse. Pettenghi remató su presentación señalando que el nuevo régimen franquista nacido del golpe de Estado del 18 de julio de 1936, fue especialmente despiadado con el Carnaval, por el innato carácter transgresor e irreverente de éste.

Santiago Moreno inició su intervención explicando la oportunidad de los actos que se van a celebrar los próximos días con motivo del 80 Aniversario de la prohibición del Carnaval.

A continuación hizo una breve reseña histórica de los orígenes de la fiesta del Carnaval y sus influencias genovesas, africanas, los sones y ritmos del Nuevo Mundo y su indudable influencia del flamenco. Indicó que, con la Restauración Borbónica, aparece la censura a las agrupaciones, dentro del tira y afloja que siempre mantuvo el Carnaval con el poder.

Ya durante la II República se produce una eclosión, una edad de oro del Carnaval como fiesta irreverente, al que se añade una dosis de compromiso social.

Santiago Moreno se apoya en fotos y audiciones recuperadas de determinados grupos de la época, como el coro “Danton y los libertadores franceses” (1932), que traslada en sus letras un fuerte compromiso social y su indudable republicanismo, la murga “Los Caníbales de Villa Cisneros” (1933), que hace alusión en su nombre a los deportados a Villa Cisneros por el intento de golpe de Sanjurjo. En 1933 alude también en las letras al asunto de Casas Viejas el coro “Los Pamplis” de Manuel López Cañamaque. “Los vendedores de agua del Siglo XIX” (1936) llevaban en sus letras un alto contenido político en favor del Frente Popular.

Al acaecer el golpe del 18 de julio, se produce una reacción contra todo lo que significara Carnaval, pero no sólo en un plano teórico sino que, a tenor de lo indicado por Santiago Moreno, de los componentes de las agrupaciones (se ha estudiado el 60% de todos ellos) el 21,3% sufrió algún tipo de represalias. De éstas, la mayoría tuvieron lugar durante el “terror caliente”, esto es en los primeros meses tras el 18 de julio de 1936.

Expone a continuación Santiago Moreno algunos casos de asesinados, como Guillermo Crespillo Lavié, director de la murga de San José, que sacó “Frailazo y sus tragabuches”, Manuel Peña Warleta, de la misma murga, José Quintana, el cenetista José María García, Manuel Macías Rete, hermano del famoso carnavalero José. La murga “Los pichis musicales” fue duramente represaliada y fusilados varios de sus componentes. Estos y otros fueron algunos de los ejemplos expuestos por Santiago Moreno para ilustrar cómo el franquismo emergente persiguió a la gente del Carnaval.

Al final de su intervención, hubo un interesante coloquio entre el autor y algunos de los asistentes al acto.

FUENTE: Ateneo Republicano de Puerto Real

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