Historia de Puerto Real: Un estudio de población. Puerto Real entre los siglos XVIII y XIX (I)


Calles de Puerto Real.
Calles de Puerto Real.

Traemos hoy a las páginas virtuales de “Puerto Real Hoy” el que sería nuestro primer trabajo de investigación, realizado hace ahora nada menos que 32 años, por lo que podría decirse que se trata de un texto tanto histórico como historiográfico en sí mismo…

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No se trata tan solamente de recuperar un artículo de hace más de tres décadas, sino de publicar por primera vez un texto que se ha mantenido inédito hasta este mismo momento que lo presentamos en “Puerto Real Hoy”.

Este trabajo es fruto de juventud del esfuerzo conjunto de tres compañeros de COU del entonces Instituto de Bachillerato (hoy IES) Manuel de Falla (cuando estaba aún en las instalaciones junto al parque del Porvenir…, estábamos en el curso académico 1988-1989), quienes, coordinados por nuestro profesor de Historia, presentamos un trabajo titulado “Un estudio de población. Puerto Real entre los siglos XVIII y XIX” al II “Certamen Nacional de Jóvenes Investigadores”, que se celebraría en la entonces Universidad Hispanoamericana de La Rábida, en Huelva, en el otoño del año 1989.

Los tres autores de dicho trabajo fuimos Ana María González Ramos, Tanya Martín Moss y quien suscribe estas líneas, Manuel Jesús Parodi Álvarez, y el coordinador del mismo sería nuestro entonces profesor de Historia en COU, el docente e historiador portorrealeño José María Cruz Beltrán, que fue quien propuso la idea de participar en el referido Certamen, un guante lanzado por este profesor que recogimos los tres estudiantes y compañeros de clase citados.

Fueron no pocas horas de investigación en el Archivo Histórico Municipal de Puerto Real (sito por entonces en las instalaciones de la calle Real, cerca de la plaza de la Iglesia) a lo largo de los años 1988 y 1989, cuando tres jovencísimos estudiantes preuniversitarios (tres adolescentes, en realidad) nos fogueábamos con la documentación histórica buscando construir, bajo la batuta de nuestro coordinador, un trabajo que fuera sostenible y digno para un certamen nacional.

En esos entonces tuvimos la suerte de compartir espacio en la sala de investigadores del Archivo Histórico portorrealeño nada menos que con don Antonio Muro, quien se interesó por nuestro trabajo sin duda curioso al ver a tres críos dedicando tantas horas a la documentación; esto constituye para mí no solamente un grato recuerdo, sino un motivo de entrañable satisfacción como portorrealeño y como historiador, al haber compartido tiempo y espacio de investigación con el profesor Muro, lo que no me he resistido a señalar aquí y ahora.

Presentamos finalmente el trabajo al referido Certamen Nacional de Jóvenes Investigadores, y fue seleccionado para participar en el mismo, que se celebraría como hemos señalado en La Rábida en noviembre de 1989.

Fueron seleccionados en total 20 trabajos, procedentes de Aragón (3), Galicia (1), Cataluña (4), Castilla-León (4), Andalucía (4: dos de Jaén, uno de Sevilla y el nuestro, gaditano), Madrid (3) y Valencia (1), los cuales se presentaron en la celebración de dicho Certamen al que asistimos y en el que participamos los tres autores y el coordinador presentando dicho trabajo histórico portorrealeño, que tuvimos ocasión de defender (ya como estudiante de primer curso de la carrera de Geografía e Historia) en la que sería la primera participación de quien suscribe en un congreso de Historia (el trabajo se realizó durante el curso 1988-1989 y el Certamen en el que se presentó tuvo lugar ya en el curso académico 1989-1990).

Estos Certámenes de Jóvenes Investigadores se siguen celebrando en la actualidad, de forma que el pasado año 2020 se desarrolló la XXXII convocatoria de los mismos [ver el siguiente enlace: http://www.educacionyfp.gob.es/va/servicios-al-ciudadano/catalogo/estudiantes/premios/no-universitarios/certamen-jovenes-investigadores.html], siendo que en la actualidad están dotados (en 1989, no) económicamente: se contemplan premios en metálico para participantes y ganadores, cosa que cuando participamos en dicho Certamen no sucedía: nuestra participación fue enteramente altruista.

Del trabajo se publicaría un extracto, una sinopsis, en el breve volumen de las “Actas” de dicho II Certamen Nacional de Jóvenes Investigadores, una iniciativa promovida por el Gobierno de España a través de sus entonces ministerios de Educación y Ciencia y de Asuntos Sociales (con el concurso de la Dirección General de Investigación Científica y Técnica de la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación del citado ministerio de Educación y Ciencia y del Instituto de la Juventud del ministerio de Asuntos Sociales); esta sinopsis ocupa la página 79 de dicho volumen de “Actas” (en puridad se trata de las páginas 77 a 79: en la página 77 se refleja el equipo redactor y la institución a la que pertenecían, la 78 queda en blanco y en la 79 se desarrolla el texto, extracto del trabajo presentado). Dicho artículo extractado sería nuestra primera publicación como historiador, hace ya 31 años.

Este volumen de “Actas” de austera factura (cubierta a tres colores, interior en blanco y negro sin ilustraciones) cuenta con un total de 83 páginas, y sería editado por el Instituto de la Juventud en Madrid en 1990; cuenta con diseño gráfico de SUMMA y sería impreso por Marín Álvarez Hnos. Su ISBN es 84-85961-53-6 y su Depósito Legal es DL M-33922-1990; su NIPO es 379-90-014-3.

Queremos ahora acercar a los lectores, especialmente a los portorrealeños, el texto de este artículo de Historia que como venimos señalando ha permanecido inédito a lo largo de estos últimos treinta años; comenzaremos por la sinopsis publicada en las “Actas” del Certamen de Jóvenes Investigadores de 1989, que presentamos a continuación.

SINOPSIS DEL TRABAJO  

En el presente trabajo se analiza la situación demográfica de Puerto Real entre los años 1750 y 1850, no en función de sí misma, sino como reflejo claro del especial momento económico que vive la Villa, así como el resto de la Bahía gaditana.

Son cien años que pueden ser articulados por lo que en ellos acontece en dos etapas claramente diferenciadas:

Una primea fase de gran prosperidad tanto económica como, y ello es lo que nos ocupa, demográfica. Entre 1750 y 1797 la riqueza y prosperidad de Puerto Real atraen a numerosos inmigrantes, extranjeros y nacionales (señalemos como dato aclaratorio que mientras en la mayor parte de España las actividades económicas se orientaban hacia el sector primario, en la bahía gaditana –y en Puerto Real en concreto- eran los sectores secundario y terciario los que marcaban el ritmo económico).

Y una segunda etapa, ésta de recesión y decadencia, entre 1798 y 1850. Este receso y esta decadencia tienen un reflejo drástico y claro en la reducción del número de habitantes de la villa (se pasa de 11.500 habitantes en 1796 a tan solo 1966 en 1813), así como en el retroceso de la industria y el comercio en la localidad. Las razones para tal decadencia son varias: la doble intervención –ocupación- francesa (tanto por las tropas napoleónicas como por los “Cien Mil Hijos de San Luis”, el ejército que restauró a Fernando VII en sus prerrogativas y poderes absolutos, acabando con el gobierno liberal que se había refugiado en Cádiz; ambos ejércitos hicieron de Puerto Real su base y campamento, devastándolo), la terrible epidemia de “fiebre amarilla” que asoló la población en 1800 y cuyos coletazos se repetirían con posterioridad. A estos desastres, y como colofón de los mismos, habrá que sumar la pérdida de las colonias de América; ello acarreó el colapso del comercio gaditano, orientado mayoritariamente hacia aquellas tierras ultramarinas.

Todas estas adversidades marcaron la decadencia de Puerto Real –y de laBahía- en los comienzos del siglo XIX. La población (como citábamos en el apartado anterior) quedó reducida a tan solo 1966 personas, un nivel muy bajo. La recuperación –tanto económica como demográfica- aunque se inició prontamente, fue muy lenta.

Con todo, podemos afirmar que hoy, siglo y medio después de la consumación de tal decadencia, los esquemas y las estructuras económicas de Puerto Real y del conjunto de la Bahía de Cádiz siguen siendo básicamente los mismos: la industria y el comercio aún son los pilares de la economía gaditana. 

Nota

Este trabajo es fruto de juventud del esfuerzo conjunto de tres compañeros que cursábamos COU en el entonces Instituto de Bachillerato (hoy IES) Manuel de Falla (cuando estaba aún en las instalaciones junto al parque del Porvenir) en el curso académico 1988-1989); los tres, coordinados por nuestro profesor de Historia, presentamos un trabajo titulado “Un estudio de población. Puerto Real entre los siglos XVIII y XIX” al II “Certamen Nacional de Jóvenes Investigadores”, que se celebraría en la entonces Universidad Hispanoamericana de La Rábida, en Huelva, en el otoño del año 1989. Los tres autores de dicho trabajo fuimos Ana María González Ramos, Tanya Martín Moss y quien suscribe estas líneas, Manuel Jesús Parodi Álvarez, y el coordinador del mismo sería nuestro entonces profesor de Historia en COU, el docente e historiador portorrealeño José María Cruz Beltrán, quien propuso la idea de participar en el referido Certamen. El trabajo fue seleccionado para participar en dicho Certamen, siendo además publicado –extractado- en las “Actas” del mismo; dicho extracto sería nuestra primera publicación como historiador. En estas páginas de “Puerto Real Hoy” lo publicamos completo por primera vez, 32 años después de su redacción.

 

 

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