A finales de la década de los 80, el diseñador de videojuegos Bill Wright diseñó un título que cambiaría para siempre la historia de la simulación a la hora de crear la creación, gestionar y hacer evolucionar ciudades.
Un juego al que cientos de miles de usuarios se aficionaron con el devenir de los años y que, a día de hoy, aún se puede encontrar en versiones para móvil y PC.
El recuerdo a este videojuego me ha venido a la cabeza en las últimas semanas viendo, con un poco de perspectiva, lo que acontece en Puerto Real con el tema de los terrenos donde irá ubicado el futuro parque de bomberos (así como otras dotaciones como una iglesia o una comisaría de policía).
Todo ello, con independencia de lo que el PGOU diga sobre el uso urbano del suelo. O al menos eso le parece importar poco a Aurora Salvador, Alcaldesa, y a su inseparable -no hay un sitio donde vaya la Regidora que no esté él de ‘apuntador’- José Antonio Montilla, Delegado de urbanismo.
Es cierto, que la urgencia de traer desde el Polígono de Tres Caminos al actual Parque de Bomberos corresponde a la imperiosa necesidad que tiene nuestro municipio por acortar los tiempos de espera en caso de algún suceso que ocurra en el casco urbano.
Sin embargo, «la equidistancia» de la que se presume el proyecto, no parece concordar con la opinión de los vecinos, muy contrarios a la instalación en la zona de El Almendral. Tampoco parece estar de acuerdo con el uso del suelo según el PGOU -el uso es de equipamiento deportivo-.
Sin duda, un parque de bomberos en un casco urbano debe responder a características muy especiales y estudiadas. Al menos, eso creo que entra en el sentido común de cualquier ciudadano. La zona habilitada frente a Airbus, en una parcela perteneciente a SEPE, era la idónea para dotar al centro urbano de una instalación de unas dimensiones realmente adecuadas y en una zona que permitiría llegar tanto al Río San Pedro como a cualquier otra zona de Puerto Real en cuestión de minutos.
Dijo Montilla en un pleno anterior, con respecto a este tema, que las negociaciones con SEPE habían sido infructuosas en ese sentido para llegar a un acuerdo sobre la parcela, que en un inicio también iba a albergar, en la otra mitad, a la brigada de vías y obras -¿recuerdan aquel intento de GEN por vender la parcela junto al Porvenir?-. Me pregunto yo porqué no han trascendido los detalles de la misma… y si las hubo.
También, querido ciudadano/a, sería importante que se interesara por los movimientos de uso en la zona del nuevo centro comercial junto a la barriada de Marina de la Bahía. Seguramente, Antonio Romero, ahora Concejal de Recursos Humanos, podrá explicar porqué ahí no hay una residencia de estudiantes.
En definitiva, a nuestros ediles se empeñan en jugar al SimCity con Puerto Real, donde en el último año parece que no acaban de arreglarse ciertos problemas urbanísiticos como el alcantarillado o los recurrentes apagones de luz en el centro urbano. Antiguamente estos juegos contenían trucos para ir avanzando en las misiones, pero creo que ni los mismos sirven a estas alturas para arreglar una nueva legislatura tirada en cuanto a urbanismo y patrimonio se refiere.





