Días pasados este medio informativo recogía las quejas de usuarios de la Piscina Municipal de Puerto Real que gestiona la firma gallega Supera (Grupo Sidecu). El seguimiento de este asunto trae a primer plano la extraña situación legal en la que se encuentra esta gestión, encontrándose en esta causa las consecuencias de tales carencias. Una sentencia judicial y  una dejación de funciones municipal, hilos conductores del asunto.

Desde 2006 arranca el asunto. Una sentencia de un juzgado de Cadiz desposeía a la empresa Supera (del grupo empresarial gallego Sidecu), de la concesión administrativa que había ganado en tiempos de alcaldía de José Antonio Barroso, delaranado el contrato nulo de pleno derecho. El  caso fue recurrido y en 20120, la sala de ls Contencionso-Administrativo del TSJA (Tribunal Superior de Justicia de Andalucía) ratificaba dicha sentencia. La denuncia de una empresa rival sobre defectos de forma que favorecían a Supera prosperó en esa instancia judicial y se ordenó la repetición del proceso de concesión. Era 2006 el momento de esta génesis y ahora estamos terminando 2012. La repetición del proceso (nueva convocatoria de concurso público) no se ha realizado aún.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Nada hacía presagiar en aquel lejano 2006 cuando Barroso envió a La Coruña al entonces delegado de Deportes, Federico Paz, y a un técnico municipal, a terminar de cerrar los flecos del inicio de esa gestión, que seis años más tarde la Pisicina sería una fuente de problemas para sus usuarios y un quebradero de cabeza político que ha heredado la nueva administración municipal de Maribel Peinado.

Desde entonces, la dejadez y falta de voluntad para encarar este revés judicial ha sido una nota igualotoria en el proceder tanto de la administración de IU y PA. Casi seis largos años dan para mucho en política y gestión. Suficiente para arreglar el error concesional que sancionó el alto tribunal andaluz.

La empresa Supera ha ido dismuyendo su interés por la explotación de este centro, ante la provisionalidad que suponía su presencia en Puerto Real. El Ayuntamiento (dos administraciones distintas) no ha resuelto abrir concurso a la búsqueda de una nueva empresa adjudicataria o municipalizar, en su caso, esa gestión. Los trabajadores han protagonizado movilizaciones, sufriendo despidos, y alineándose -muy curiosamente- del bando municipal frente a la empresa (al menos, si no la plantilla, algún destacado representante de la misma).

Y -mientras- ¿qué pasa con el usuario?. Pues que, rehén de todos ellos, ha visto como las tarifas han subido en estos años según Supera con el IPC actualizado de cada año. Aun así, las prestaciones son cada vez más deficientes en una instalación que solo se mantiene lo necesario para que no haga ‘crack’, a la luz de lo que se puede leer en los comentarios de sus propios usuarios, organizados como plataforma en una red social.

Por cierto, tarifas que suben por ese IPC, también beneficia al otro socio del incremento. Además de Supera,  el  inquilino de turno en la Moncloa (antes Zapatero, ahora Rajoy) vía doble subida del IVA (del 7 al 8, y del 8 al 21 por ciento) en este tiempo, también recauda lo suyo.

Pero, ¿ha habido movimientos en estos años?. Sí, aunque muy al final. INFORME DEPORTIVO  ha acreditado que en este 2012 ha habido reuniones y contactos entre Ayuntamiento y Supera (una de ellas entre el Concejal Delegado de Deportes Fernando Boy Pecci, y el apoderado de Supera, Guillermo Druet Ampuero), con escasos avances. Según fuentes de la empresa, el Consistorio portorrealeño habría prometido en varias ocasiones la inminencia de la llevada a Pleno Ordinario de la convocatoria de concurso público. Esta fuente reconcocía que hay “hilo permanente entre Druet y la delegada en Andalucía, Sonia Eady, con el delegado de Deportes de Puerto Real”.

Igualmente, se afirma desde la empresa que ellos se encuentran allí “mediante una fórmula jurídica que se denomina ‘en precario’ y que no refleja mejor la provisionalidad con la que nos vemos alli. Estamos prestando un servicio por nuestros abonados, pero no se encuentra Puerto Real entre los centros que más contribuyen a nuestra cuenta de resultados”. Para la empresa Supera: “Nosotros si tenemos que reponer un enchufe lo hacemos, pero tampoco es lógico que tras llevar tanto tiempo allí sin cobertura de una concesión podamos y debamos hacer inversiones de cierto nivel. No es que no queramos, es que no podemos. Es más, si después de los dos últimos años no hubiéremaos gastado en mantenimeitnos, la instalación sí que hubiera hecho ‘crack’“.

La preariedad legal de la presencia de Supera en Puerto Real es paralela a la precariedad que dicen sus empleados tener en la actualidad. En julio pasado hubo un amago que una reunión con Boy paró, aunque fue respondida con un despido fulminante de un empleado por Supera. En aquella ocasión, las fuerzas sindicales lanzaron un comunicado alertando aerca de que “la situación ha llegado hasta el punto que la empresa entiende que no tiene que cumplir con el Ayuntamiento lo acordado en el contrato. Al final pagamos nosotros esta dejadez“. En ese comunicado de CCOO se manifesta con un contundente “estamos perplejos ya que, desde el año 2006, la empresa perdió la concesión administrativa y todavía no ha tenido lugar un nuevo concurso. Incluso habiéndose determinado por parte del Juzgado Contencioso-Administrativo que no había lugar la suspensión cautelar de procedimiento de liquidación del contrato en el año 2008, todavía sigue aquí Sidecu”.

La intranquilidad de la plantilla no es compartida del todo por la empresa, pues desde la misma afirman a INFORME DEPORTIVO: “… si se produce de forma inmediata un concurso de adjudicación, lo usual en estos casos es que la empresa entrante acepte un pliego de condiciones en el que se subrogue todos los empleados actuales a su cargo. Es lo habitual, aunque tampoco podemos asegurar ese futurible“.

El pasado final de agosto, el delegado de Economía de Puerto Real, Jesús Plaza, parecía no compartir la urgencia de la situación, en manifestaciones a un periódico de la capital gaditana: “…se cumplirán los trámites preceptivos como el de informar a la empresa y abrir un trámite de audiencia para que Sidecu se pronuncie al respecto“. La información es del 30 de agosto. Ya se han cumplido tres meses y no se adivina movimiento en el horizonte. Ayuntamiento y Supera, (Supera y Ayuntamiento, como Udes. prefieran) enfrentados en este asunto y, mientras, usuarios y empleados sufriendo las consecuencias.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD