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jueves, 20 junio, 2024
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Manuel J. Parodi cumple 20 años de su primera publicación en prensa

El profesor Manuel J. Parodi cumple 20 años en publicación en medios. Un 29 de Febrero de 1996 el puertorrealeño publicaba “Análisis de un espacio urbano: la Plaza de Jesús”, hoy nos concede esta entrevista para Puerto Real Hoy.

Hace ya varios meses que Manuel J. Parodi, historiador puertorrealeño, se dirigió hasta nuestro equipo para interesarse por nuestro proyecto y volver a publicar en nuestra localidad sobre lo que más le gusta, la Historia de Puerto Real. Desde entonces, muchas han sido las líneas, párrafos y textos históricos de nuestra Villa que hemos podido leer.

Con motivo de su 20 aniversario de su primera publicación en prensa, un 29 de Febrero de 1996, conversamos sobre cómo le ha ido en su trayectoria, sus retos para el futuro y, como no, por todo lo que ha pasado en su carrera.

Puerto Real Hoy: Manolo, 20 años de tu primera publicación en prensa, ¡ya ha llovido! ¿Cómo recuerdas aquella oportunidad? ¿De qué trataba?

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Manuel J. Parodi: Pues mira, era una cabecera que ya no existe, la del “Puerto Real Información”, donde publiqué mi primer artículo de divulgación histórica aparecido en un medio de prensa (entonces, hace 20 años, prensa en papel, “analógica”, podría decirse); se trataba de un artículo titulado “Análisis de un espacio urbano: la Plaza de Jesús (I)”, que apareció como digo en el quincenal “Puerto Real Información”, precisamente el 29 de febrero de 1996 (y que tuvo continuidad en un segundo artículo sobre el mismo tema aparecido 15 días más tarde, el 14 de marzo de ese lejano 1996); hacía año y medio que había terminado la carrera de Historia y acababa de aterrizar de vuelta de los EEUU donde había vivido un año académico con una beca de estudios…

A partir de ahí me hice cargo de la sección de Historia que publicaba ese quincenal, y desde entonces, veinte años, que se dice pronto. Aunque, en términos absolutos, el primer artículo que publiqué sobre Historia (que también trataba sobre Historia de Puerto Real, siendo yo coautor del mismo), apareció en 1990 en las Actas del II Certamen Nacional de Jóvenes Investigadores, un evento que se celebraría en las entonces Universidad Hispanoamericana de La Rábida el otoño de 1989.

PRH: Cuando estudiaste para Historiador, ¿pensabas que algún día todos tus trabajos tendrían tanta transcendencia en prensa?

MP: Lo cierto es que en un principio uno no se para mucho a pensar en la trascendencia que pueden tener estos artículos, honestamente, y en especial cuando eres joven; quiero, eso sí, pensar que llegan al público, y ello es gracias a la capacidad de los medios que los sustentan, como es el caso de Puerto Real Hoy, para resultar atractivos para los lectores. Lo de “tanta trascendencia” es cosecha de Puerto Real Hoy; se agradece, es cierto, especialmente dado que vosotros manejáis las estadísticas y conocéis los números y el impacto…

PRH: ¿Cuáles son, a tu parecer, los artículos que más te han gustado escribir? ¿Y el que menos? 

MP: En realidad debo decir que disfruto con todos los artículos que escribo (en el proceso de construcción de los mismos, quiero decir, y con la retroalimentación que produce la interacción con los lectores, por supuesto), aunque bien es verdad que hay temas que me pueden resultar personalmente más atractivos que otros; pero he de decir, y lo digo con toda sinceridad, que todo lo que tiene que ver con Puerto Real me resulta de sumo interés, y no sólo desde una perspectiva científica: hablo con el corazón. Y, por referirme a algunas de las cosas que no tienen que ver con Puerto Real, no negaré que publicar en National Geographic Historia (hasta el momento, tres artículos de tema fenicio, siendo el primero de los tres un texto dedicado a la fundación de Cádiz –Gadir-, aparecidos en la edición española de dicha prestigiosa revista) supone un motivo para la sonrisa.

PRH: Durante tus investigaciones supongo que habrá habido anécdotas, ¿alguna curiosa y divertida que puedas contar? 

MP: Recuerdo cuando era muy joven, cuando estaba en el instituto, en bachillerato y en el COU de entonces (preparando precisamente aquel artículo que se publicó en 1990, por ejemplo), coincidir en el Archivo Histórico de Puerto Real con don Antonio Muro, compartiendo mesa de trabajo (no quiero decir que trabajásemos en nada juntos –no tuve esa suerte-, sino que simplemente coincidíamos allí)… Llegar, saludarle muy quedo, recibir su saludo en respuesta al mío, y pasar horas cerca de este insigne historiador, él con muchos años, yo con muy pocos… Esa experiencia, el poder compartir espacio de trabajo con don Antonio Muro, para mí como historiador portorrealeño supone mucho; y podéis imaginar la emoción de un joven que ni siquiera estaba en sus estudios universitarios aún al poder disfrutar de esa oportunidad: estar en un mismo ámbito de trabajo con el más relevante historiador de Puerto Real.

PRH: Por cierto, siempre que hablamos en privado, durante las semanas, me comentas de tu currículum, que es muy largo. ¿Nos quedaríamos cortos con un solo archivador? 

MP: Por abreviar: a fecha de hoy mi CV lo compone un total de 83 folios A4 con letra arial 11 (que en algunos apartados se hace aún más pequeña), interlineado sencillo y márgenes ordinarios (de 3), y eso me hace pensar que realmente me voy haciendo mayor…

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Manuel Parodi en la charla impartida en el Centro de Día la pasada semana en Puerto Real. / Foto: Antonio J. Díaz

En esta entrevista no queríamos olvidar a alguien importante en la vida de Manuel Parodi. Acudimos a una de las personas que, a buen seguro, mejor le conocen. Su hermano, Sergio Parodi, también quiso colaborar con algunas preguntas que el propio historiador contestó sin saber su procedencia. 

 

Sergio Parodi: ¿Alguna vez has pensado en tirar  la toalla? ¿Has pensado en dejar la publicación en prensa?

MP: Jamás. De hecho mantengo actualmente (y desde hace ya unos años, como un lustro en alguno de los casos) tres líneas de divulgación histórica en prensa escrita, dos de ellas en medios digitales y una en un medio en papel; además, tengo una sección de Historia en televisión (en la TDT Costa Noroeste), en un programa semanal; he hecho televisión y radio, también en Puerto Real, y por más difícil que haya resultado a veces (la vida tiene muchas circunstancias, y hay gente pá tó, que decía el torero), nunca me he planteado dejar de hacer aquello que me gusta, aquello en lo que creo.

SP: ¿Cuáles son tus motivaciones en esta larga trayectoria divulgadora e investigadora? ¿Qué te sigue removiendo para continuar a diario?

MP: La convicción de que es imprescindible la divulgación histórica (en general, la divulgación, sea de la materia científica que sea): es imprescindible revertir el conocimiento en el cuerpo social, algo que constituye, además, una obligación para el historiador. Extender, en la medida de lo posible, el conocimiento sobre nuestra Historia, nuestro Patrimonio Histórico, es algo obligado para el investigador. No concibo la Historia, la investigación histórica, sin el ejercicio de la difusión de la misma. Un historiador que no historia, que no investiga o difunde su conocimiento es como un médico que jamás realizase un diagnóstico, que no atendiese a pacientes, que no investigase: algo inconcebible, ¿no?

SP: Echando la vista atrás en tu trayectoria, ¿cambiarías algo?

MP: Suelo echar poco la vista atrás, lo justo, y cuando lo hago no es para pensar en qué podría haber sido diferente, sino cómo afrontar ahora los retos del presente en virtud de los aprendizajes del pasado, aunque realmente no soy tampoco de esas personas que afirman no arrepentirse de nada de lo que han hecho: siempre hay cosas que se podrían haber hecho mejor, ciertamente, aunque es de tener en cuenta que no podemos contemplar los hechos del pasado (tanto los de nuestra vida, los privados, como los históricos) bajo la sola perspectiva del presente: en cada momento se ha de actuar siguiendo el mejor criterio de ese instante, de ese caso: cuando se obra así, con honestidad, casi lo de menos es el resultado frente a la integridad del proceso.

SP: Y, haciendo todo lo contrario, ¿qué objetivos tienes de cara al futuro?

MP: ¿Por dónde empiezo? Bromas aparte, mucho trabajo. Mucho. Intenso y muy empeñativo. De cara a este año, piensa que este mismo martes uno de marzo tengo clases en Jerez, en el Máster de Dirección Turística de la UCA; el miércoles, una conferencia de Historia en el Ilustre Colegio de Médicos de Sevilla (en Sevilla, claro) y el viernes la inauguración de la exposición del amigo y paisano José Luis Trillo aquí, en Puerto Real (en la iglesia de San José): pues así todo… Tengo compromisos hasta diciembre ya cerrados, cosas en España, cosas fuera, conferencias en inglés, textos en italiano… Congresos, varios, conferencias, muchas, publicaciones… Tengo tres libros que deben salir este año, sin mencionar los artículos que están en prensa y los que debo entregar para revistas o libros diversos… Y luego, el trabajo de gestión, y la divulgación. Y los proyectos arqueológicos, que hay varios en cartera (de los que hablaremos en otra ocasión, para darles más espacio, si os parece…).

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Desde Puerto Real Hoy agradecemos a Sergio Parodi por sus preguntas, antes de continuar con nuestra entrevista con Manuel Parodi. 

PRH: Volviendo a la entrevista, supongo que la prensa tiene su aquel. Sus momentos malos y buenos, ¿qué es lo que te ha enseñado la publicación y el mundo de los medios, en general? ¿Puedes poner ejemplos? 

MP: He aprendido mucho, por ejemplo a escribir mejor. A escribir en ese espacio, en ese formato, a escribir conjugando la precisión con el propio hecho de huir tanto de la aridez como del posible exceso retórico, algo que se puede traducir y trasladar a otros espacios, a otros territorios, y que creo que me ha servido mucho a la hora de pulir mi estilo, tanto escribiendo como hablando en público. He aprendido que es un medio, el periodístico, que vive preso de lo inmediato pero con la voluntad de pervivencia ad futurum, lo que lo hace especialmente difícil al tiempo que interesante: es siempre un reto escribir en este formato, siquiera sea (que no sólo) por condensar en tan pocas pulsaciones tanto que decir. He aprendido también que de cara a la divulgación histórica, los medios de prensa (en todos los formatos, en realidad) juegan un papel esencial, fundamental, y en general, no bien valorado, aunque capital para llegar a un público general que es en fin de cuentas de lo que se trata. Y escribir en este formato, además, me ha permitido y me permite un contacto mucho más directo con los lectores. Amén de que me da la ocasión de reírme -directa, franca, abiertamente- de quienes a lo largo del tiempo han intentado impedir que siga haciéndolo (pelajes de muy diversas tonalidades cuya torpeza -en un sentido castellano y latino- me acerca a Montanelli a su pesar, y sin que sepan de quién se trata, incluso), sin éxito, naturalmente…

PRH: Volviendo a la historia, ¿en qué te encuentras trabajando actualmente?

MP: En varios (muchos) proyectos: para no contarlo todo (que se mata la emoción…), como señalaba hay tres libros en previsión para este año, un par de Congresos en primavera, otros tres (por el momento) en otoño-invierno, varios artículos, y algunos proyectos arqueológicos, unos como técnico y otros como director de las actividades. Y Marruecos, Portugal, Francia o Italia en el horizonte. A ello sumar la revista de Historia y Arqueología del Bajo Guadalquivir, Gárgoris, que dirijo desde su aparición, y que tras cuatro años de trayectoria (se publica semestralmente) ha publicado ocho números (estamos ya montando el noveno, que verá la luz el próximo verano)…, las Jornadas de Arqueología del Bajo Guadalquivir (que coordino)…, y mucho trabajo de divulgación…, mucho.

PRH: Hace ya tiempo que en Puerto Real no se celebran las Jornadas de Historia, donde has publicado muchos de tus trabajos. ¿Sería hora de volver a recuperarlas? 

MP: Nunca es tarde para recuperar una actividad de estas características, o para poner en marcha otra similar si se aprecia que la fórmula inicial está agotada; amén de participar en casi todas las Jornadas de Historia (dejaremos para otra ocasión entrar en más detalle en la cuestión), tuve que ver en la organización de las Jornadas en algunas de sus ediciones, y fui asimismo coeditor científico de algunos de los libros de sus Actas; al mismo tiempo e igualmente, puse en funcionamiento una actividad que se llamó “Ciclo de Estudios sobre Puerto Real y su Término en la Antigüedad”, que en la práctica eran unos ciclos de conferencias con especialistas de primer nivel en Historia Antigua y Arqueología, de cara a difundir el papel de la Antigüedad en nuestro territorio, cosa que ponen de manifiesto con claridad los yacimientos arqueológicos (romanos, y no sólo romanos) de nuestro moderno Término Municipal. Sólo pudieron celebrarse dos ediciones, pues la cortedad de miras de algunos personajes que hace unos años (como quince) “cortaban el bacalao” en nuestro pueblo (o querían cortarlo) agostó la iniciativa, sin más. Aún recuerdo a uno de estos personajes, licenciado en Historia y docente, en Puerto Real, por más señas, que decía que la Arqueología y el Mundo Antiguo en Puerto Real “no tenían apenas importancia”, la criatura. Eso es visión…

Pero como decía, nunca es tarde para que una iniciativa de esta naturaleza vuelva a desarrollarse; de hecho, algo que nunca he descartado hacer es lanzar una revista de Historia en Puerto Real (algún intento ha habido, sobre la inspiración del cual también podríamos hablar, en otra ocasión): de hecho, tenía, tengo, un proyecto de esta naturaleza, que se iba a llamar “Oleastro”, por el bosque de acebuches que las fuentes clásicas señalan que existía en estas tierras y que se supone pudo estar consagrado a Hércules; conté incluso con los contenidos para el primer número, pero algunos de aquellos “cortadores de bacalao” que mencionaba y que cercenaron la iniciativa del “Ciclo de Estudios sobre Puerto Real y su Término en la Antigüedad” se esforzaron también porque esta iniciativa no prosperase. No pasa nada. La idea está, y puede relanzarse cuando se quiera. Lo mismo sucede con la celebración de unas Jornadas de Historia, o unos Encuentros de Historia, o una Semana de Historia en Puerto Real: podemos hacerlo cuando nos pongamos a la tarea…

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PRH: Y ya por último, la historia, por el bien de la profesión de los historiadores, es algo que nunca para. Sin embargo, ¿cuánto de historia puede quedar aún por descubrir en Puerto Real? 

MP: Todo. Queda todo por estudiar, por investigar, por descubrir: piensa sólo en la documentación del Archivo Histórico de Puerto Real, todo lo que hay ahí por estudiar… O los yacimientos arqueológicos portorrealeños. O la Historia de nuestros Astilleros y la documentación que le atañe. O el Puerto Real subterráneo, con las criptas de las iglesias de San Sebastián y La Victoria: sobre ambas he publicado varios artículos, las he estudiado, he investigado sobre el tema, y mucho tengo que contar sobre el particular, y más especialmente sobre el caso de la Prioral, pues las hipótesis que he lanzado (y lo que sé sobre el tema, tras años de estudio de la cuestión, publicado o no publicado aún) sólo esperan a poder ser contrastadas por el curso ulterior de la investigación (la cripta o criptas de San Sebastián existen: las tengo localizadas e incluso publicadas sus hipotéticas ubicaciones, he dado conferencias y escrito no pocos textos sobre el particular (en solitario o en compañía de otros), y conozco del tema mucho más de lo que digo ahora, que no se debe contar todo a la misma vez -aquí “pegaría” un guiño, pero no me parece de gusto emplear emoticonos…). Y me falta tiempo: no doy abasto, verdaderamente…

PRH: Manolo, te agradecemos tu atención, tus años de dedicación y tu vocación por la Historia de Puerto Real, y para terminar te dejamos este pequeño espacio para que te dirijas a los lectores de Puerto Real Hoy. 

MP: Quiero, sencillamente, dar las gracias a todas las personas que nos leen, que leen libros y artículos sobre la Historia de Puerto Real, a todas esas personas que (y no es ni una forma de hablar ni una exageración), me paran por la calle cuando me ven, me saludan y me animan a seguir trabajando, investigando, publicando, especialmente a raíz de publicar en “Puerto Real Hoy”, y a seguir difundiendo los valores de nuestra Historia y nuestro Patrimonio Histórico, que han sido tan mal tratado en las últimas décadas (en líneas generales, aunque algunas intervenciones sí se han realizado en distintos elementos de nuestro Patrimonio de cara a su conservación –otro tema para abordar con calma en una futura ocasión, para contar, por ejemplo, los avatares del horno romano de El Gallinero, en cuya recuperación algo tuvo que ver quien suscribe). Quiero, pues, dar las gracias a todos mis paisanos, amigos, familiares, que son los verdaderos protagonistas de la Historia de nuestro pueblo, los forjadores de nuestra Historia cotidiana. Y muy especialmente a Puerto Real Hoy, por permitirme seguir trabajando en pro de la divulgación histórica en y sobre Puerto Real, hoy como hace veinte años. Y que vengan otros mucho más.

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