Sin duda, los últimos cuatro días en Puerto Real serán recordados y pasarán a los anales de la historia política de nuestro pueblo. Nunca, y creemos recordar, nunca se había manchado tanto el nombre de nuestra localidad por nuestros políticos.

Decía Alfredo Charques, Concejal de Cultura, Turismo y Comercio, en el pasado Pleno, que había que mirar a los países del norte en cuanto al Polígono de Las Aletas. Pero tras lo visto y vivido el viernes y con reacciones durante todo el fin de semana, más vale que miremos al norte, pero a su modelo de política.

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El procesamiento de Mónica González, Concejal de Hacienda y Economía del Ayuntamiento de Puerto Real y del Grupo Municipal Sí Se Puede, ha sido un mazazo para la localidad. Nadie se esperaba que, tras la confianza depositada en la candidatura popular afín a Podemos, hubiera alguien que tuviese tal causa judicial pendiente.

Durante este fin de semana, cada uno habrá podido sacar sus conclusiones al respecto. Pero una idea seguro que ha rondado en la cabeza de los más de 40.000 ciudadanos de este municipio: No queremos políticos imputados, procesados o con causas judiciales pendientes.

Si se dan cuenta, en los últimos meses, y podemos incluso decir años, Puerto Real ha salido en los medios nacionales por pocas cosas buenas: Inauguración del Puente, carga de trabajo para los Astilleros, y… casi seguro que podríamos parar de contar.

Sin embargo, hagan la prueba a contar en cuántos escándalos, solo en política, ha tenido nuestra ciudad en las páginas de las grandes cabeceras nacionales. Quizás salgan muchas más.

Mano derecha

Decía Antonio Romero que la posición de Mónica González la decidiría la Asamblea de Podemos. El regidor puertorrealeño confesó que era conocedor de la situación de la Edil de hacienda en la rueda de prensa, algo que impactó a propios y extraños, incluso hasta dentro de su propio partido.

La honestidad de Romero debería, en gran medida, ser domada con su mano derecha. Aquella que le permita decirle a su número cuatro de la lista para las Elecciones Municipales que se marche por su propio pie del Consistorio.

Papeleta

Sin duda, uno de los que más daños colaterales puede haber sufrido con el escándalo de Mónica González es el Grupo Municipal de EQUO. Socios de Gobierno, el partido ecologista se reunirá este martes para analizar la situación. Papeleta para Iván Canca y los suyos, que ya en la pasada legislatura habían pedido la dimisión a todos los imputados del Partido Andalucista.

Por otro lado está el PSOE. A falta de que este lunes se pronuncie públicamente Elena Amaya, los socialistas han visto como Araceli Maese, secretaria de Organización del PSOE de Cádiz, ha llamado a dar ejemplo a Podemos en este caso. Quizás había que recordarle con quién pactan en la Diputación de Cádiz. Hay veces que es mejor no escupir para arriba.

Por su parte, José Alfaro y su Asamblea de Izquierda Unida ha puesto en cuestión la posición de Antonio Romero. Después de darle su voto de investidura, ahora parece que las dudas afloran. Los andalucistas se frotan las manos ante una posible moción de censura.

A cuentas del Pleno

Más allá del acalorado debate con el tema del Virgen del Carmen, donde se ve, una vez más, que el deporte en Puerto Real es un caballo de batalla político en todos sus aspectos, y si no que se lo pregunten a los trabajadores del Complejo Municipal de Piscinas, hubo una cosa curiosa en el turno de preguntas.

Fue la formulada -leída- por la número tres andalucista, Lucía Ariza. En ella, la artista y restauradora puertorrealeña se interesó por la empresa de sonido que cubrió el Día de la Bicicleta, el porqué de su contratación, si se había pagado desde el Consistorio, y la copia del expediente del mismo. Juzguen ustedes mismos, pero, desde luego, las preguntas bien podrían servir para un tema que está en boca de muchos últimamente. Si las paredes de algunos edificios hablaran.

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