Alertan de trampas de furtivos en los parques naturales de la Bahía de Cádiz


Distintas asociaciones protectoras y grupos de particulares que luchan por el bienestar animal en la provincia denuncian la creciente aparición de animales heridos debido a lazos de caza, instrumentos que usan los furtivos para la captura ilegal de conejos. Sin embargo, estas trampas, al igual que los cepos, son medios de caza no selectivos, pudiendo quedar atrapados en ellos todo tipo de animales tanto silvestres como domésticos, produciéndoles lesiones graves irreversibles o una muerte lenta debido a estas heridas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Esta técnica, además de ser extremadamente dañina para el medio ambiente y la fauna, está prohibida y considerada delito tanto por el Código Penal (artículo 336) como por la Ley 8/2003, de la flora y la fauna silvestres (artículo 8). Los perpetradores de estos delitos se enfrentan a multas e incluso penas de cárcel, con agravante debido a que los cometen dentro de Espacios Naturales Protegidos como es el Parque Natural Bahía de Cádiz. No obstante, los activistas denuncian que la persecución e identificación de los mismos es prácticamente nula.

En lo que va de año se han recogido cuatro gatos heridos por lazo en las localidades de Puerto Real y San Fernando, tres de los cuales se encuentran en estado grave y recuperándose gracias a los esfuerzos de sus rescatistas y las donaciones de particulares. “Los gobiernos locales y autonómicos siguen obviando estas prácticas y sus consecuencias”, denuncian los grupos implicados en el cuidado de estos animales. Estos cuatro felinos recogidos suponen “la punta del iceberg” ya que los activistas aseguran que muchos animales no logran escapar de los lazos y mueren estrangulados o desangrados en el sitio o son retirados por los furtivos. Así como caen gatos, también caen conejos y otros animales silvestres, que son los principales objetivos de estas trampas. “Desafortunadamente a ellos no los vamos a encontrar cerca de zonas urbanas, de manera que su sufrimiento es invisible, mueren agonizando en la naturaleza o son recogidos por los furtivos para su consumo, venta y explotación”.

Aún si cabe más maldad, los lazos no son el único instrumento ilegal usado para la caza. También es común el uso de cepos, veneno y armas de fuego sin licencia, que los furtivos usan e incluso a veces practican sobre animales domésticos. Ejemplo de esto último es Misha, una gata a la que dispararon en Jerez con una escopeta de balines de plomo y que ha perdido la movilidad de sus patas traseras. Este hecho, según la Ley 11/2003 de Protección de los Animales, supone una infracción muy grave, sin embargo a día de hoy no se sabe quién fue la persona que apretó el gatillo con intención de matar a Misha.

Ante todos estos acontecimientos, sumados al creciente número de animales abandonados de los que las administraciones locales apenas se responsabilizan, los colectivos implicados solicitan información sobre las medidas tomadas en materia de bienestar animal en pro del cumplimiento de las Leyes Andaluzas mencionadas anteriormente, vigentes desde 2003. Con esto pretenden dar visibilidad al problema de la caza furtiva así como al del abandono, ambos cada día más prominentes “debido a la permisividad de las autoridades y gobiernos tanto a nivel local como autonómico”. La Ley Andaluza de Protección de los Animales “está totalmente obsoleta” y su ejecución y efectividad “dejan mucho que desear”, sentencian los activistas.

Cabe apuntar que las administraciones están en la obligación de tener en cuenta las exigencias en materia de bienestar de los animales como seres sensibles, tal y como se expone en el artículo 13 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Asimismo, el Convenio de Estrasburgo sobre protección de animales de compañía (1987), ratificado por España en 2015 (BOE núm. 245 del 11 de octubre de 2017), cita en su artículo 3 los principios básicos para el bienestar de los animales: “1. Nadie deberá infligir innecesariamente dolor, sufrimiento o angustia a un animal de compañía. 2. Nadie deberá abandonar a un animal de compañía.”

Todo el marco legal existente en materia de bienestar animal y la voluntad de proteger a los animales son las premisas del trabajo de los numerosos grupos de rescatistas no sólo de la provincia de Cádiz, sino también de España. Un trabajo altruista que tiene como principal objetivo dignificar la vida de los animales abandonados y exigir a las autoridades su protección.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Previous Puerto Real recibirá 88.806€ para atender a familias con menores en riesgo de exclusión
Next Seis heridos en una colisión múltiple en Puerto Real

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.