Izquierda Unida Puerto Real ha redactado un manifiesto con motivo de la próxima Huelga Feminista el viernes 8 de marzo.

Nosotras las mujeres, las que trabajamos en la casa o en la calle, las que cuidamos, las que atendemos a las necesidades, las del empleo precario, las que administramos la miseria de la crisis, las que fabricamos, las que no queremos ir con miedo por la calle, por la noche o por la vida, las dueñas de nuestro cuerpo y nuestro destino, las que tenemos todo un mundo que ofrecer, las que tenemos todo un mundo por ganar, las que aspiramos a alcanzar la luna, las que queremos compartir las glorias de la vida.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Nosotras las mujeres de Izquierda Unida, que somos parte de todas y, en parte, todas ellas, manifestamos que el día 8 de marzo iremos a la huelga, con todas las mujeres, y que la calle será nuestra, y a quienes no lo entiendan, les hacemos un plano o se lo cantamos, que tenemos buenas y bellas palabras para defendernos del abuso.

Manifestamos una vez más, que somos feministas y que el feminismo es la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres.

Reiteramos, por lo tanto, que el feminismo es un bien social. Y lo es porque ninguna sociedad puede convivir en paz si humilla y somete a la otra mitad, ningún progreso social es posible sin la capacidad creativa de las mujeres, ningún mundo puede prescindir de la mitad del cielo.

Ya sabíamos que el machismo no había dejado de amenazar y de actuar; el interminable recuento de mujeres asesinadas por violencia machista es un recordatorio atroz.

La violencia sexual, las violaciones, la brecha salarial, el suelo pegajoso, los techos de cristal, las grandes y pequeñas humillaciones cotidianas… Todo conspira para impedir que nuestra vida se desarrolle en igualdad.

Nosotras las mujeres, ya sabíamos que existían los violentos, los resentidos, los provocadores, los maltratadores, las manadas.

Sabemos quiénes son:

Los que se aposentaban plácidamente en los partidos de derechas.

Los que enseñaban la patita en las tertulias.

Los que se inventan ideologías de género desde sus púlpitos exclusivamente masculinos.

Los que se ocultaban en los nichos de ciertas sacristías.

Los que cuelan su mensaje de odio por las alcantarillas de las redes.

Los que crecían como el moho en las humedades de ciertos ambientes cuarteleros y bajo las togas de jueces de la horca y la venganza.

La novedad es que ya no se ocultan.

Las manadas de resentidos, provocadores, violentos y maltratadores, ya tienen un partido, o dos, o tres, de nostálgicos de momias, de inquisiciones y de hogueras.

Son los partidos de hombres pequeñitos con patrias de bolsillo y billetera en las que solamente caben ellos.

Nosotras las mujeres decimos que no, que ya no nos engañan. Que los conocemos a ellos y sus formas de expropiarnos el cuerpo, la mente y hasta la esperanza. Que acumulamos siglos de experiencia.

Nosotras las mujeres rechazamos la ley del patriarcado:

Las propuestas de los hombres cobardes, que no soportan las condiciones de igualdad porque saldrían perdiendo.

A los que no soportan que haya leyes que nos protejan de sus desmanes.

A los que solo pueden ofrecer a las mujeres la protección de los mafiosos: “una oferta que no podremos rechazar” bajo su mando.

A los que no comprenden que nos queremos vivas, que esperamos que la ley nos proteja en vida y que de nada nos sirve la venganza una vez muertas.

A los que no toleran nuestra libertad sexual y reproductiva porque quieren convertirnos en incubadoras de mano de obra barata y carne de cañón.

A los que reclaman la custodia compartida pero que jamás han querido compartir los cuidados.

A los que nos dicen que el trabajo precario es más moderno y que si no nos conviene, volvamos a encerrarnos en la casa.

Les rechazamos porque son eso y mucho más, personajes oscuros y turbios. Especialistas de la mentira y el odio.

Pero también decimos que no son así todos los hombres. 

Porque reconocemos el valor y el mérito que tiene que aquellos a quienes favorece la ley del patriarcado, renuncien a los privilegios y se pongan a nuestro lado buscando la igualdad que es de razón y de justicia y es de vida.

Porque tenemos a nuestro lado a los mejores de los hombres, a nuestros compañeros de lucha, a los que tienen la valentía de romper los esquemas patriarcales para escribir junto a nosotras otra historia.

Dicen que las revoluciones son las parteras de la historia. Pues que sepan los patriarcas que nuestra revolución no violenta ya está en marcha y que con ella daremos luz a un mundo nuevo.

No hay vuelta atrás.

Nosotras las mujeres iremos a la huelga.

Porque si nosotras paramos se para el mundo.

FUENTE: IU Puerto Real

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD