Como señalábamos la pasada semana, estamos en puertas de que la Conmemoración del II Centenario de la Defensa de la Libertad en la Isla de El Trocadero (1820-1823 / 2020-2023) pueda convertirse en una realidad, lo que nos lleva a considerar, como decíamos, que acaso sea interesante detenernos un momento a reflexionar acerca de las claves de aquel hito histórico de 1823, como venimos haciendo desde hace ya unos años, poniendo ahora una especial atención en los aspectos relativos a la comunicación y la difusión, de cara a la construcción de la efeméride en el seno de la propia masa social portorrealeña.

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Venimos insistiendo, y nos tememos que no será bastante insistencia, en que más allá del hecho de armas puntual de la “Batalla del Trocadero”, que no debe ser el eje central de la conmemoración, nos encontramos ante una efeméride que trasciende lo puntual, que va más allá de un concierto de música o un ciclo de conferencias de tal o cual formato, por ejemplo.

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Estamos ante el hecho capital de que (y volvemos a recoger lo que ya hemos dicho con antelación) en 1823 se produciría en Puerto Real, en nuestro pueblo, en nuestra ciudad, la que habría de ser la defensa última, desesperada, de la Libertad y del Constitucionalismo español del momento, y con ello, la defensa final de la que sería la primera experiencia de gobierno constitucional que conocería España en su Historia, esto es, el breve período del Gobierno Liberal guiado por los principios, los artículos y el espíritu de la Constitución de Cádiz de 1812, la “Pepa”; ello es algo que se convierte en cuestión de rabiosa actualidad, por muchas razones, en los momentos en los que nos encontramos, cuando parece que finalmente pueda estarse perfilando la puesta en marcha de la Conmemoración de este II Centenario (o “Bicentenario”, o “200 Aniversario”) de una efeméride de tanta relevancia para la Historia no sólo de Puerto Real y de la Bahía de Cádiz (lo que ya sería de suyo más que suficiente), sino para el conjunto global de la Historia de España, e igualmente para la Historia de las Libertades, de la Democracia y del Constitucionalismo no ya solamente en el continente europeo sino en el Mundo, como venimos insistiendo y como no dudamos, una vez más, en volver a señalar ahora en estos párrafos.

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Tayllerand, personaje capital a principios del XIX.
Tayllerand, personaje capital a principios del XIX

La Conmemoración del Bicentenario de la Defensa de la Libertad en Puerto Real (que podría haber tenido su desarrollo, ciertamente habría sido lo ideal, de acuerdo con el eje temporal de 1820-1823/2020-2023, si bien a nadie se escapa que amén de otros considerandos las circunstancias lo han venido impidiendo hasta el momento presente…, aunque no es menos cierto que venimos insistiendo en el tema desde hace ya bastante tiempo, un tiempo que se cuenta no por meses, sino por años…) pondrá en valor unos hechos fundamentales en la Historia del Constitucionalismo español y europeo (lo que realmente es decir mundial) y habrá de ser una ocasión verdaderamente vital para que Puerto Real y su Historia, como hemos venido señalandor en no pocas ocasiones anteriores puedan alcanzar su auténtica dimensión en el contexto nacional e internacional desde la perspectiva de la Historia de la lucha en el terreno de la construcción de las Libertades, de la Democracia y del Constitucionalismo.

Como venimos insistiendo (y de nuevo nos tememos que nunca será suficiente) desde principios de 2019 (de palabra y por escrito y de palabra en distintos contextos y medios, en diferentes formatos y lugare) seguimos notando que el eje del interés en la cuestión parece aún enfocarse en el hecho de armas en sí, en la cuestión concreta de la “Batalla de El Trocadero” del verano del año 1823 (algo que, decíamos y decimos, nos recuerda a la pequeña historia del dedo que apuntaba a la Luna…). El verdadero hecho a conmemorar es el proceso de la lucha por la Libertad y por el Constitucionalismo en España y en Europa, considerado desde una perspectiva generosa, amplia (huyendo de pequeñeces, de parcialidades y localismos estrechos) que facilite, por ejemplo, dar cabida en esta Conmemoración a los distintos países de hoy día que participaron en aquellos hechos o que son herederos de aquellos que participaron en los hechos de escala internacional que dieron paso a lo que se conoce como “Batalla del Trocadero” y por ello y por añadidura dieron al traste con el “Trienio Liberal” en España y con ello tuvieron todo que ver con los acontecimientos que provocaron la caída del primer gobierno constitucional de España.

Fernando VII
Fernando VII

Como no cejaremos en insistir, en el año 2023 no se conmemorará una batalla, un hecho bélico puntual, ya que la auténtica efeméride no “va” de batallas, sino que “va” de las Libertades, “va” de la construcción de la Libertad, “va” del Constitucionalismo, tiene que ver con la Historia de España entendida y considerada en el contexto de la Historia de Europa y del Mundo: 1823 no es un hecho aislado y puntual, ni debería ser tratado como tal, como algo pequeño y parcial, sino que debería tener los alcances y las repercusiones que verdaderamente merece, siendo considerada y desarrollada la Conmemoración de 1823 desde una perspectiva global, general, que es la que en realidad le corresponde.

Sería esperanzador a la par que necesario que, pese a todo, comenzase a elaborarse y a ponerse en marcha un programa relativo a la efeméride que reforzase especialmente los aspectos relativos a la difusión y el conocimiento de la misma (con nuestras solas fuerzas no conseguiremos que la tarea se desarrolle adecuadamente, pese a nuestros esfuerzos en dicho sentido). Confiamos en que sea así y en que, pese a todo, seamos capaces de celebrar como es debido una efeméride como la que tenemos por delante, partiendo de la base, imprescindible, de su difusión entre la propia ciudadanía portorrealeña; habrá que saber comunicar a la ciudadanía las claves así como la esencia del hecho a conmemorar, junto a las causas y razones de su relevancia en la Historia de Puerto Real, de España y de Europa, e igualmente, insistimos, la relevancia y el peso de Puerto Real en los perfiles globales de la Historia de la lucha por la Libertad, por las Libertades y por el Constitucionalismo en España, en Europa y en el Mundo, como hemos señalado en varias ocasiones.

Habría, y no es una opinión sino el criterio que se desprende de la experiencia, que trabajar en una triple línea. De una parte, en la difusión dentro y fuera de la Villa de la efeméride en todos sus alcances y valores, reforzando el conocimiento que la ciudadanía local tiene de ese aspecto de su Historia, de nuestra Historia; de otra parte, habrá que trabajar en los aspectos institucionales que una efeméride como ésta lleva aparejados, de manera que la Conmemoración pueda ponerse al nivel que verdaderamente le corresponde dentro y fuera de Puerto Real y de España; de otra parte habría que desarrollar igualmente una línea de acción en materia patrimonial, de modo que al calor de la Conmemoración puedan emprenderse trabajos de recuperación de unos u otros bienes patrimoniales portorrealeños que lo necesiten y que puedan de una parte beneficiarse de la acción conmemorativa y de otra convertirse en elementos de referencia en relación con dicha Conmemoración. A todo ello podemos ponerle nombre y apellidos, por así decirlo; de todo ello es posible desarrollar propuestas de actuación en esta triple vía de acción que podría desarrollarse en el seno de la Conmemoración de 1823, combinando la comunicación, lo institucional y lo estructural y generando contenidos en cada uno de los apartados de dicha triple vía de acción que planteamos.

Luis XVIII de Francia
Luis XVIII de Francia

Así que por todo ello, porque creemos firmemente en el papel de la Historia y del Patrimonio como elementos dinamizadores de las ciudades y los colectivos sociales y humanos, y porque sabemos que el Patrimonio Cultural no solamente es una herramienta capital de cara a la construcción de cuerpos sociales más sólidos sino que es un instrumento esencial de cara al desarrollo cultural y económico de una sociedad, de cara a la sostenibilidad y la cohesión de un cuerpo social, y de cara a la mayor y mejor integración y conformación de la identidad de un cuerpo social, hemos ahora traído de nuevo unos párrafos sobre este tema, abundando en la relevancia de la cuestión y planteando líneas de acción potenciales (diríamos que necesarias) en el seno de la efeméride, siempre desde la idea y la voluntad de contribuir a la socialización y la divulgación del conocimiento en, sobre, desde y para Puerto Real.

Partimos de la firme convicción (lo diremos siempre) de que la divulgación del conocimiento ha de hacerse desde un enfoque global de nuestra Historia, trascendiendo de los localismos (siempre limitados y limitadores) como única (o principal) vía de actuación; ello resulta esencial en la construcción del discurso histórico, al mayor calado del mismo y a la mejor comprensión de dicho discurso histórico por el cuerpo social, así como (decíamos y volvemos a decir) con vistas al fomento del sentimiento y la idea de pertenencia de ese cuerpo social respecto a su propia Historia.

El conocimiento de la propia Historia resulta esencial para la forja de la identidad de un pueblo, que debe cimentarse en el conocimiento que dicho pueblo tiene de sí mismo, de su propia Historia, del pasado propio y de los alcances generales del mismo, atendiendo a la interacción de la Historia local con la “Gran Historia” de la Humanidad, y entendiendo el papel de esta Historia local en el contexto de la citada “Gran Historia” de la Humanidad. Y nada de ello es ajeno a Puerto Real y a nuestra Historia.

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