Entre las realidades recogidas en este particular itinerario y guía de viajes decimonónica que hemos venido considerando a lo largo de estas últimas semanas (y artículos) se encuentran diversos aspectos sobre el desenvolvimiento económico portorrealeño de mediados del siglo XIX. De este modo, cuestiones como la producción agrícola, los pinares de la Villa, las salinas y las fábricas de distinta naturaleza existentes entonces en Puerto Real encuentran un hueco en el texto de Antón Rodríguez.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Resulta significativo y harto revelador de la voluntad fiscal y estadística del autor del texto que nos ocupa que en el marco de los datos que se empeña en proporcionar en sus párrafos se encuentre una breve reseña de la fiscalidad y Hacienda en la villa; es por ello por lo que nos especifica que …el importe anual de la contribución territorial asciende á 248.870 reales, á 42.210 la de subsidio y á 100.000 [se entiende reales] la de consumos.

Si entre las actividades económicas reseñadas hasta el momento en el texto de la “Guia del Viajero de 1864” que nos ocupa destacaban las relativas al sector del turismo, con la mención destacada, por ejemplo, del balneario y las casas de huéspedes existentes en la villa portorrealeña, hemos de enfocar también nuestro interés igualmente hacia otras industrias y actividades así mismo consideradas en las páginas escritas por Eduardo Antón Rodríguez.

De entre estas actividades mencionadas, el sector primario -y más concretamente la agricultura- es uno de los que encuentran mayor espacio en los párrafos en cuestión, de modo que podemos contar con datos interesantes sobre la realidad del campo portorrealeño en la segunda mitad del siglo XIX. Así, se nos informa de que ...el término de esta villa comprende 34.600 aranzadas de tierra, de las cuales son la mayor parte de monte bajo y pastos y unas 800 de labor.

Igualmente en el texto se continúa abundando en lo relativo a las producciones agrícolas del momento, señalándose que en el campo de Puerto Real se produce, aproximadamente, seiscientas fanegas de trigo, quinientas de cebada, setecientas de arrobas de aceite y doscientas botas de vino al año.

Pero no solamente el secano ocupa un lugar destacado en las producciones agrícolas de la Real Villa en aquella época, sino que el regadío habría igualmente significado un motor económico digno de nota; es por ello que se nos pone en conocimiento de que, en Puerto Real, ...el terreno destinado á huertas es de unas 25 aranzadas... (sic), pocas, objetivamente hablando, considerando el total de ochocientas aranzadas de tierras de labor existentes (que resultan asimismo escasas, considerado el volumen de 34.600 aranzadas de tierra del total del término municipal portorrealeño).

Una actividad de interés notable así mismo es la que se desarrollaría en torno a los pinares: de éstos se obtenía un considerable rendimiento económico, rendimiento (y actividad) que habría de entrar en conflicto con los intereses estatales, lo cual acabaría por producir una recesión en la explotación de los mismos; Antón Rodríguez lo explica del siguiente modo: …en lo antiguo hubo grandes pinares en este término; pero á fines del siglo pasado se suspendieron las plantaciones á consecuencia del privilegio que tenía la marina sobre los árboles de construcción. Los propietarios veian hacer la corta de sus mejores pinos en beneficio del Estado, y este absurdo privilegio les hizo abandonar una propiedad de que no podían disponer como dueños (sic).

Como se puede ver, la reorganización de las Reales Armadas bajo el reinado de Carlos III (1759-1788), cuestión conducente (con éxito) al fortalecimiento de las flotas españolas, tendría como consecuencia directa el retroceso de las plantaciones de pinares en la Bahía gaditana, ya que -como se nos explicita- el conflicto de intereses generado entre los propietarios particulares y los privilegios de la Marina (talar los mejores árboles para la construcción naval, precisamente desarrollada en instalaciones portorrealeñas como La Carraca y El Trocadero, por ejemplo) llevaría a los primeros a sacrificar sus intereses con tal de no verlos desaparecer por completo en manos de la voluntad estatal (y con merma de los intereses de los propietarios de las tierras).

Acerca del papel marítimo de Puerto Real, y excluida de este análisis La Carraca, se nos explica que el de la Villa …es puerto de tercera clase y suelen entrar en él todos los años 50 barcos de 10 á 40 toneladas. La exportación es, por regla general, de sal ó de cal (sic)… No se trataría quizá, en función de los escuetísimos datos aportados, de una actividad fundamental, pero han de ser considerados los factores que incurrían; en cualquier caso, es de notar cómo la actividad portuaria contaba con un espacio propio en el panorama de la economía del Puerto Real de la época, siendo que dicha actividad portuaria acabaría desapareciendo con el transcurrir de los años; algunos, no pocos, aún recordamos los pecios –recuerdo de otros tiempos- que se tostaban al sol junto al Muelle, ya de un pesquero de maderas abiertas, ya de algunas dragas oxidadas.

Sobre El Trocadero, antiguo eje naval de la Bahía, auténtico punto de referencia para flotas americanas y aún a finales del siglo XIX emplazamiento considerado como fuerte posibilidad para la ubicación y reforma de los puertos de Cádiz (como sucediera finalmente con el Bajo de La Cabezuela, ya en nuestros días), se nos dice sólo que …en su término [el de Puerto Real] existe el antiguo carenero del Trocadero, donde existe hoy una estación de la línea que nos ocupa…, haciéndose de este modo referencia a la línea férrea Jerez de la Frontera-Trocadero, una de las primeras establecidas en España, como sabemos.

Sigue avanzando el texto informándonos de otras actividades económicas del momento, en concreto de las desarrolladas en las salinas y esteros de nuestro término municipal portorrealeño. En este sentido se nos dice que …hay en el término y en su litoral, cincuenta salinas…, para acto seguido continuar señalando que …casi todas pertenecen á vecinos de este y de otros pueblos inmediatos (sic).

Parque de Las Canteras, en Puerto Real.

Parque de Las Canteras, en Puerto Real.

Respecto a las actividades mineras, se nos pone en conocimiento de que …en el sitio llamado el risco de la Romera, se ven buenas canteras de jaspe de preciosos colores. Con estas notas se da por finalizado el capítulo relativo a las actividades del sector primario portorrealeño recogido en la “Guia”.

Acerca de la actividad industrial de la Villa de Puerto Real y su término municipal (y excluida La Carraca, por entonces parte del referido término y que merece un capítulo aparte, así como las salinas, sólo apuntadas en estos párrafos y con una información más desarrollada a posteriori, elementos de los cuales nos hemos ocupado en otras entregas de esta serie de textos divulgativos, y en otros espacios), se nos presenta un panorama de relativa pobreza. Así, sabemos que …la industria de este pueblo se reduce á cuatro fábricas de tejidos, curtidos, almidón y albayalde, y dos de licores… (sic).

Este estado de semipostración económica, que es consecuencia directa de la pérdida de las colonias continentales americanas en el primer cuarto del siglo XIX, no habría de remontarse hasta el establecimiento en la Bahía de Antonio López y Cía. y sus directas consecuencias, la Compañía Trasatlántica y los Astilleros, en las décadas de los setenta-ochenta del Ochocientos.

Puerto Real aparece en los párrafos de esta “Guia del Viajero” de manera sucinta, como hemos podido comprobar, pero no queríamos dejar pasar la oportunidad y la ocasión de contemplar en estos artículos las referencias que dicho texto recoge sobre la realidad de nuestra Real Villa a mediados del siglo XIX, hace más de 150 años, reinando Isabel II.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD