La sección sindical de CCOO en Dragados Offshore, planta situada en Puerto Real, considera que “los fantasmas de una regulación están ahora mismo sobrevolando” la factoría porque a partir de noviembre su carga de trabajo es “cero”. 

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Sólo un día después de decir adiós a la Mariner, la plataforma de mayor volumen que se ha construido en la Bahía que viaja ahora rumbo a su destino en el Mar del Norte, los trabajadores critican a la empresa por no darles información acerca de su futuro y tildan la situación de “muy preocupante porque no tienen ningún proyecto adjudicado”.

“Ahora mismo se está paliando la poca carga de trabajo que tenemos con unas cesiones de un proyecto procedente de México que se llama Litoral 2. Va a finalizar en octubre o noviembre y a partir de ahí tenemos carga de trabajo cero”, ha explicado  el secretario de CCOO en Dragados Antonio Beiro.

Durante los dos años y medio que ha durado la construcción de la plataforma Mariner, encargada por la empresa noruega Statoil para la planta que tienen a 140 kilómetros de las costas británicas, se ha llegado a picos de entre 1.500 y 1.700 trabajadores.

“Hemos abarcado muchas especialidades soldadores, caldereros, electricistas, pintores, andamieros… También técnicos, delineantes e ingenieros. No son pocas las industrias auxiliares las que han trabajado con nosotros”, asegura Beiro.

De hecho, este proyecto ha supuesto, según el sindicato, “un balón de oxígeno considerable en la Bahía dado el estado en el que nos encontramos de desempleo, sobre todo dentro del sector industrial donde desgraciadamente vemos continuamente que no levantamos cabeza”.

Para el responsable sindical, la plataforma Mariner, ha supuesto “un hito en la construcción de Dragados Offshore” y ha demostrado que “seguimos siendo punta de lanza en la construcción de plataformas marinas a nivel mundial”.

Los cerca de doscientos trabajadores de la planta puertorrealeña han pedido una reunión “de carácter urgente” con la dirección de la empresa que aún no se ha producido en la que esperan despejar la incertidumbre que se cierne ahora sobre sus puestos de trabajo.

Según los datos que manejan, la situación en la planta que la empresa tiene en Tampico (México) es bien distinta: “Allí están a tope -asegura Beiro- ya que la situación geográfica es diferente. Está Pemex, que es la petrolera mexicana, que surte de mucho trabajo”.

Aquí, afirma, “no tenemos información ninguna. Rumores hay veinte mil pero lo que queremos es de verdad saber qué planes tiene la empresa”.

FUENTE: EFE

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