El delegado del Gobierno la Junta de Andalucía en Cádiz, Fernando López Gil, ha firmado hoy con el presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz (CEC), Javier Sánchez, el secretario general de la Unión General de Trabajadores de Cádiz, Francisco Andréu, y la secretaria general de Comisiones Obreras de Cádiz, Dolores Rodríguez, la adhesión al Pacto Andaluz por la Industria. De esta forma, se reproduce y se impulsa desde la provincia de Cádiz el respaldo a esta iniciativa que fue rubricada a finales de enero por la presidenta de la Junta, Susana Díaz, y los agentes económicos y sociales, y que tiene entre sus objetivos la movilización de 8.000 millones de euros y la recuperación de los niveles de empleo en este sector previos a la crisis.

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El acuerdo se plantea recuperar los niveles de empleo previos a la crisis hasta volver a superar los 533.000 ocupados, tanto en las empresas manufactureras como en las de servicios avanzados, en un sector que, según los datos de la Encuesta de Población Activa, ya encabezó la creación de empleo en 2016 en Andalucía, con 34.500 nuevos ocupados.

Además, el documento plantea elevar el peso de la actividad industrial en la economía andaluza hasta al 18% del Valor Añadido Bruto (VAB) (3,12 puntos más). Para ello, se prevé movilizar una inversión total pública y privada de más de 8.000 millones de euros, a través de nuevos instrumentos financieros y de incentivos al desarrollo industrial y la I+D+i.

Fernando López Gil y Javier Sánchez Rojas durante la firma. Foto: Junta de Andalucía.

Fernando López Gil y Javier Sánchez Rojas durante la firma. Foto: Junta de Andalucía.

Este acuerdo, enmarcado en la Estrategia Industrial de Andalucía 2020, pretende propiciar un sector fuerte, competitivo y sostenible, con empresas que sean capaces de crear empleo de calidad y de solvencia internacional.

El sector industrial ha demostrado a lo largo de la historia los beneficios que reporta para la generación de riqueza, empleo y bienestar en la sociedad en su conjunto. De hecho, las naciones y territorios con mayor peso industrial en su PIB han afrontado la crisis con más fortaleza, ya que la industria ha resistido mejor que otros sectores, tanto en términos de mantenimiento del empleo, como de facturación. En este sentido, el empleo en la industria suele ser de mayor calidad que en el resto de sectores.

Andalucía está preparada para situarse en vanguardia de ese esfuerzo tractor, puesto que cuenta con todos los ingredientes para ser el polo industrial más potente del Sur de Europa, gracias a la experiencia aportada por las empresas industriales y sus auxiliares ubicadas en Andalucía; a la cualificación de su capital humano; a su ubicación estratégica como puente entre Europa y África y a su extensa red de infraestructuras, que incluye autovías, una red ferroviaria de alta velocidad, puertos y aeropuertos.

En el acto de hoy se ha puesto de relieve la buena posición de partida de las industrias de la región y de la provincia de Cádiz en sectores como el de la agroindustria, que con más de 5.200 empresas y más de 46.400 ocupados, representa en torno al 24% del empleo y el 21% de nuestra facturación industrial.

O la química y farmacéutica, que con una facturación superior a los 6.600 millones representa más del 11% del PIB industrial de Andalucía, con unas 600 empresas; también en el aeronáutico, cuyas ventas representan el 24,3% de las ventas totales del sector en España y el 32,5% del empleo, facturando casi 2.350 millones anuales.

También se ha destacado el peso específico de la industria del refino de petróleo, que gracias a las dos grandes plantas de tratamiento en Huelva y Campo de Gibraltar se ha convertido en la actividad más importante de la industria manufacturera andaluza por valor de la producción; ni tampoco de la relevancia, en volumen de facturación y empleo, que se deriva del tejido industrial auxiliar. En este sentido, se ha reseñado la importancia de tres segmentos en concreto: industria auxiliar agrícola, donde ejercen una labor muy relevante las aportaciones derivadas de la biotecnología y el I+D+I; la industria auxiliar de la aeronáutica, que sigue generando puestos de trabajo e incrementando la producción; y la industria auxiliar de la construcción, integrada actualmente por más de 7.100 empresas.

El Pacto, creado en el seno de la Mesa de la Industria, donde Administración, profesionales y agentes sociales han trabajado también para elaborar la Estrategia, nace bajo las premisas de diálogo y el acuerdo, por lo que está abierto a la adhesión de cuantos actores quieran sumarse a esta apuesta por la industria.

Objetivos

La Estrategia Industrial de Andalucía 2020 plantea la ejecución de 52 medidas de carácter horizontal distribuidas en ocho ejes que abarcan aspectos tan diversos como la formación profesional, la proyección exterior, la gestión del talento, la innovación social, la tecnología o el desarrollo de las infraestructuras. Asimismo, se identifican diferentes áreas de oportunidad para el desarrollo futuro de medidas de carácter vertical o sectorial.

Otro de los objetivos, identificado también en el Pacto, es aumentar en un 20% las empresas de entre 10 y 50 trabajadores y reducir en un 5% la intensidad energética (relación entre el consumo y la producción), en un 10% la tasa de temporalidad laboral y en un 30% la de accidentes graves y mortales.

La Estrategia pretende también duplicar el número de empresas manufactureras innovadoras; elevar en un 20% la proporción de las actividades que las industrias dedican a estos objetivos; incrementar en un 50% el número de solicitudes de patentes nacionales, y duplicar el porcentaje de empresas del sector industrial incorporadas al mercado digital.

Por lo que respecta a internacionalización, se prevé aumentar en un 20% el número de empresas con volumen de exportación superior a los 50.000 euros anuales; en otro 20% el importe de las ventas al exterior de las industrias manufactureras; en un 50% la exportación de actividades de media y alta tecnología, y en un 30% la inversión extranjera directa en la industria manufacturera y en los servicios avanzados científicos y técnicos.

Cinco bloques

El Pacto por la Industria parte de cinco bloques o compromisos que se dividen en:

  1. Desarrollo del tejido industrial andaluz, con un compromiso claro por el crecimiento, tanto del número de empresas, como de los índices de calidad, innovación y productividad de las que ya existen.
  2. Calidad y estabilidad en el empleo sectorial, algo que es una característica del sector, pero donde todavía hay margen de mejora.
  3. Potenciación de la I+D+i en la industria, y no sólo porque el futuro será más favorable para las empresas que más y mejor innoven, sino porque:
    1. a) La innovación es el mejor camino para convertir a la industria en un sector moderno y competitivo.
    2. b) Y por otra parte, porque incrementar la inversión en I+D+i será la mejor receta para recuperar parte del capital humano de alta cualificación, formado en nuestra red de universidades y a costa de nuestros impuestos, que ha optado por emigrar ante la imposibilidad de desarrollarse aquí profesionalmente.
  4. Impulsar la internacionalización, que es el mejor de los termómetros para medir nuestras fortalezas y oportunidades, pero también nuestras debilidades y amenazas.
  5. Y favorecer la cooperación, no sólo entre empresas y administraciones públicas, sino también entre las propias empresas, pues sólo así se genera el sustrato óptimo para ser competitivos dentro y fuera de nuestras fronteras. No en vano, en torno al 65% de las compras de las empresas manufactureras andaluzas se realizan fuera de la región, por un valor de 17.000 millones de euros.

Marco normativo

La Estrategia se enmarca en la ‘Agenda por el Empleo: Plan Económico de Andalucía 2014-2020’, cuya principal finalidad es impulsar un modelo económico-productivo competitivo basado en el conocimiento y la innovación, la sostenibilidad económica, laboral y medio ambiental y la cohesión social, y que sea capaz de aumentar el tejido empresarial y generar empleo de calidad, recogiendo en su Eje número 3 el ‘Renacimiento Industrial de Andalucía’.

La puesta en marcha de estos objetivos requiere la implicación de todos los actores políticos, económicos y sociales, así como la mejora de las condiciones generales de funcionamiento y financiación de las empresas, la mejora de las condiciones laborales y la calidad en el empleo, el impulso a los niveles de inversión e innovación, la promoción del talento y del trabajo en red, formación especializada y el desarrollo de políticas transversales debidamente coordinadas y facilitadas por las administraciones

FUENTE: Junta de Andalucía

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