Navantia ha finalizado la reforma de una de las estructuras que la identifican: las dos grúas pórtico del Astillero Puerto Real.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Estas enormes instalaciones, capaces de levantar 600 toneladas cada una, son una pieza vital en el desarrollo de los astilleros, ya que le infieren una capacidad única en la construcción naval. De hecho, son las terceras grúas pórtico más grandes del mundo. Su construcción comenzó en 1973 y finalizó a mediados de 1974, con un presupuesto en la época de algo más de 100 millones de pesetas. El proyecto original, de finales de los años 60 del siglo pasado, contemplaba tan sólo una grúa, pero las enormes dimensiones del dique y del propio astillero acabaron por concluir que eran necesarias las dos.

La capacidad total de carga de cada grúa en ganchos es de 630 toneladas lo que, en conjunto, permite levantar piezas de hasta 1.200 toneladas. En cuanto a sus dimensiones, la altura máxima es de 112 metros. Actualmente, las letras que conforman el logo miden unos 10 metros. A lo largo de su historia, los pórticos han participado en un total de 82 construcciones, lo que supone más de 2,5 millones de toneladas en 44 años.

Han sido muchos meses de intenso trabajo en los que no sólo ha cambiado la marca de identidad, el logo de Navantia, sino que se ha renovado completamente la estructura. Precisamente, la imagen corporativa de la empresa es una de las señas de identidad histórica de estas estructuras. Como curiosidad, un apunte: cuando se produjo la botadura del primer barco en el nuevo astillero de Puerto Real, en 1975, los pórticos no lucían logo alguno. Fueron pintados poco después.

El desarrollo de las actuaciones en los pórticos comenzó en febrero de 2019 y no fue hasta junio pasado cuando se dieron por concluidas todas las reformas. Concretamente, en septiembre de 2019 finalizó la reforma del primer pórtico, que fue utilizado para el embarque del primer bloque de la primera corbeta para la Marina Saudí. El segundo pórtico quedó acabado en junio de este año, siendo su primera intervención el movimiento del primer módulo del proyecto eólico marino de Kinkardine.

Las reformas han consistido en la adecuación del tren de rodadura, sustitución del sistema de cables y guiaderas, distintas mejoras en el sistema eléctrico, renovación de techos y cubiertas envolventes o suministro y montaje de barandillas en las vigas superiores de los pórticos y, por supuesto, en el pintado exterior. Este proceso contribuye a uno de los objetivos principales del Plan Estratégico actualmente en pleno desarrollo: la evolución hacia el Astillero 4.0 que permitirá a muy corto plazo una operativa más eficiente.

En el desarrollo de todos estos trabajos han participado, además de las distintas empresas especializadas, el personal de Gestión Industrial de Navantia Puerto Real que ha garantizado, en todo momento, el desarrollo de las reparaciones con el normal funcionamiento del Astillero.
Una vez finalizada la reforma, la nueva imagen de los pórticos devuelve la fortaleza histórica a unas instalaciones únicas en el mundo.

FUENTE: Navantia

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD