Puerto Real Hoy ha podido hablar con el Director del Colegio Juan Pablo II-Santo Ángel, Pedro Luis Llera. Una entrevista que surge justo cuando se abre el plazo de matriculación para nuevos alumnos en el centro, que crece día a día.

Puerto Real Hoy: Muchas Gracias Pedro Luis por atender la llamada de Puerto Real Hoy para hablar del Colegio Juan Pablo II – Santo Ángel. El próximo curso habrán pasado tres años desde que la Fundación Educatio Servanda se hizo con la titularidad del centro, un periodo donde se ha percibido, por boca de padres y madres, la calidad de la institución… 

Pedro Luis Llera: Gracias a vosotros por interesaros por nuestro Colegio. Sí, llevamos dos cursos completos como entidad titular del Colegio Juan Pablo II – Santo Ángel y la percepción que tengo y los datos de las encuestas de satisfacción realizadas a los padres ponen de manifiesto un alto grado de satisfacción de las familias con el colegio que han elegido para sus hijos. Los nuevos proyectos de bilingüismo, con la incorporación de dos nativos norteamericanos como auxiliares de conversación, el proyecto pastoral, la excelencia educativa… y, sobre todo, el buen ambiente del colegio, garantizan que podamos obtener buenos resultados y que los padres y las madres estén contentos.

PRH: En una época donde la falta de valores apremia en la sociedad. ¿Qué papel se juega desde el Colegio Juan Pablo II – Santo Ángel? ¿Se siguen algunas pautas?.

PLL: Es verdad que los tiempos que vivimos son mejorables, pero somos optimistas. El nuestro es un colegio católico y, por tanto, sus principios nacen del Evangelio. Queremos que cada uno de nuestros niños se sienta valorado y querido en el colegio: no solo por sus notas, sino por el hecho de que cada uno de ellos es único para nosotros. Sin amor no se puede educar. De ahí que nos centremos en formar buenas personas, con principios claros y bien pertrechados, que faciliten su crecimiento en la sociedad, al tiempo que les procuramos una formación académica fundada en la excelencia. Solo así, podrán afrontar con garantías su futuro académico y profesional, una vez terminen su etapa en el centro.

PRH: Además de la formación obligatoria y de calidad, en estos años el Colegio se ha destacado, sobre todo, por la organización de actividades de convivencia, como pudimos ver recientemente en la Carrera Solidaria. ¿Qué importancia le da el Colegio a este tipo de eventos para el desarrollo de los escolares?

PLL: La Carrera Solidaria, las campañas de Navidad de recogida de alimentos para Cáritas, el Día de lucha contra el hambre, y muchas otras actividades que se desarrollan a lo largo del curso, tienen una doble finalidad: en primer lugar, ayudar a las personas que viven situaciones concretas de necesidad en nuestro pueblo; y en segundo lugar, concienciar a los niños y a las familias de las situaciones de injusticia que se viven en nuestro entorno. No debemos permitir que en pleno siglo XXI haya familias en Puerto Real privadas de trabajo y sin los recursos necesarios para cubrir las necesidades más elementales. Con el ánimo de contribuir a mejorar su situación ponemos nuestro pequeño granito de arena.

Foto: Colegio Juan Pablo II - Santo Ángel.

Foto: Colegio Juan Pablo II – Santo Ángel.

PRH: ¿Qué puede aportar un católico a esta realidad?

PLL: Jesús nos llama a trabajar cada día para construir espacios de paz y fraternidad a nuestro alrededor. Cuando hablamos de educar para el amor y desde el amor no pretendemos caer en la emotividad: nuestra referencia al amor se concreta en la justicia, en la compasión, en la misericordia hacia los “descartados”, como insistentemente nos exhorta el Papa Francisco. Un católico, que ama a Dios tiene que ser constructor de justicia y paz con las personas más cercanas. Pensamos que una educación de calidad, como la que ofrece el colegio Juan Pablo II- Santo Ángel, es la mejor herramienta para combatir la injusticia y lograr la promoción efectiva de los niños.

PRH: El inglés está siendo una de sus grandes apuestas, también como actividad extraescolar…

PLL: En efecto. Todas las actividades extraescolares y complementarias tienen que ayudar a la educación de los niños. Apostamos decididamente por el inglés porque es una herramienta fundamental para acceder a la educación superior y lograr esa promoción social a la que nos acabamos de referir. No sabemos si nuestros alumnos terminarán trabajando aquí, en su tierra, en Londres o en Berlín. Lo que sí tenemos claro es que hoy en día una buena base de inglés es fundamental. Y esta base, le puedo asegurar que la garantizamos.

PRH: Sin embargo, el inglés no es la única actividad extraescolar que ofrecen, ¿verdad?.

PLL: En nuestro programa de actividades ofrecemos artes marciales porque enseñan respeto tanto al maestro como a los compañeros; enseña disciplina, autocontrol; permiten encauzar la agresividad y la energía del niño de una manera sana; contribuyen a mejorar la capacidad de concentración y enseñan el valor de la perseverancia y el esfuerzo para conseguir objetivos y progresar.

De igual modo, las salidas culturales, las excursiones, etc, son un complemento imprescindible para complementar la enseñanza académica. No solo se aprende en las aulas y con libros. También se aprende acudiendo a un museo o a una audición musical o a una visita a una fábrica…

Foto: Colegio Juan Pablo II - Santo Ángel.

Foto: Colegio Juan Pablo II – Santo Ángel.

PRH: ¿En qué consiste el proyecto pedagógico del colegio?

PLL: Ofrecemos una educación integral. Tenemos claro que un niño no es solo entendimiento o inteligencia. Es mucho más. Tiene sentimientos y también voluntad, pero ambos han de ser educados. Debemos enseñarle el valor del esfuerzo, del sacrificio. Sin disciplina, sin autocontrol, sin autoestima y sin fuerza de voluntad no se consigue nada. Es necesario tener un objetivo, una meta, una motivación adecuada, tanto externa como interna, sin la cual no le será posible crecer. El joven tiene que saber qué quiere hacer con su vida, a dónde quiere llegar y qué tiene que hacer para alcanzar sus metas.

No menos importante es la actividad física, el deporte, la alimentación sana, los buenos hábitos, la higiene, el orden en los horarios o el buen uso de las redes sociales, los móviles, Internet, etc.: Todo ello es lo que nosotros llamamos “educación en virtudes”.

Otro aspecto fundamental es la dimensión espiritual, que como señalaba anteriormente, es el eje vertebral de toda nuestra actividad docente. Ofrecemos sin imposiciones la esperanza, la alegría y el sentido de la vida que sólo puede dar Cristo.

PRH: ¿Qué papel ocupa la familia en su centro?

PLL: La familia ocupa un lugar central. Nosotros somos colaboradores subsidiarios en la maravillosa, pero complicada tarea de educar a sus hijos. Al padre y a la madre no se les puede ni se les debe sustituir.

PRH: ¿Prestan algún servicio dirigido a los padres de alumnos?

PLL: El Colegio ofrece todo tipo de servicios para ayudar a los padres: desde el aula matinal para quienes tienen que dejar a sus hijos en el colegio antes de la hora de entrada por motivos laborales, hasta comedor, pasando por la escuela de padres que trata de orientar y ayudar a los padres en su labor educativa.

Foto: Colegio Juan Pablo II - Santo Ángel.

Foto: Colegio Juan Pablo II – Santo Ángel.

PRH: ¿Qué función desempeña el capellán en su centro?

PLL: El capellán del colegio es quien garantiza la catolicidad del colegio. Su labor es imprescindible. El sacerdote es cauce de la gracia de Dios. Ellos hacen presente a Cristo en el colegio, fundamentalmente a través de los sacramentos (eucaristía, confesiones…), de la dirección espiritual de los niños que la solicitan, o de la catequesis.

PRH: Como conclusión, ¿qué les diría a los padres que estén leyendo esta entrevista?

PLL: Pues les diría que pregunten a aquellos padres que ya forman parte de esta gran familia del Colegio Juan Pablo II cómo está siendo su experiencia con nosotros. Yo, sinceramente, estoy convencido de que dirijo el mejor colegio de Puerto Real: no por mérito propio, sino porque tengo un equipo de profesores extraordinario, al igual que el personal de administración de servicios.

Son ellos, los que día a día se dejan la vida para ofrecer lo mejor de sí mismos en vocación educativa. Ellos hacen posible el ambiente de cariño, cercanía, y buen hacer que respiramos cada día. De todos ellos me siento orgullo, al igual que de las familias que, de manera admirable, se implican y se comprometen con el colegio de sus hijos.

A cualquiera que esté buscando colegio para sus hijos les diría: preguntad a cualquier madre o a cualquier padre, abuelo o abuela del colegio. Ellos son la mejor referencia.